Los etarras detenidos en México tienen pendientes diez asesinatos
Los dos etarras detenidos el domingo en la localidad de Puerto Vallarta, en México, país en el que vivían en la clandestinidad y con identidades falsas desde hace 22 años, ingresaron ayer en prisión provisional y sin fianza por orden del juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, de guardia cuando se produjeron los arrestos.
Juan Jesús Narváez Goñi, ‘Pajas’, y su pareja Itziar Alberdi Uranga, ‘María’, ya están en la cárcel de Soto del Real de Madrid para ser juzgados por una decena de asesinatos pendientes cometidos en 1991 y 1992, según los siete sumarios que tienen abiertos en tres juzgados de instrucción, aunque uno habría prescrito.
En concreto, el Juzgado Central de Instrucción número 4, cuyo titular es Fernando Andreu, tiene pendiente juzgar a Narváez por el asesinato en Murcia en 1992 del policía Ángel García Rabadán con un coche bomba. En el Juzgado Central de Instrucción número uno, cuyo titular es Javier Gómez Bermúdez, les investigan por su implicación en un paquete bomba enviado en 1991 desde Toledo a Madrid a nombre de Jesús Gallego, de Construcciones Atocha, que causó la muerte a tres artificieros cuando querían desactivarlo.