Interior reconoce ahora que fue un error lanzar pelotas de goma a los inmigrantes
La actuación del 6 de febrero ha sido criticada por la oposición y la comisaria Malmström.

Dos operarios trabajan en la instalación de malla antitrepa entre Melilla y Marruecos.
El ministro del Interior reconoció ayer que el lanzamiento de pelotas de goma al mar por parte de la Guardia Civil de Ceuta para evitar, el pasado 6 de febrero, que decenas de inmigrantes cruzasen a nado la frontera entre Marruecos y España fue un error.
Se trata de la última matización o rectificación que los responsables de este departamento del Gobierno realizan sobre los sucesos que hace algo más de un mes se saldaron con la muerte de quince subsaharianos en las aguas próximas a la playa ceutí del Tarajal, que marca el límite entre ambos países. Estos hechos son investigados por uno de los juzgados de instrucción de la ciudad autónoma.
La delegación del Gobierno en Ceuta, que no admitió el uso de material antidisturbios por la Guardia Civil hasta que se conocieron las primeras denuncias de las ONG que atendieron a los supervivientes, defendió también inicialmente, al igual que el propio director general de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa, que los disparos disuasorios de los agentes se habían realizado siempre al aire.
La versión fue rectificada días después en el Congreso por el propio ministro Jorge Fernández Díaz, que reconoció que los policías españoles sí que habían lanzado pelotas de goma hacia el mar, pero lo hizo sin censurar en lo más mínimo esta intervención y con la salvedad de que los proyectiles nunca llegaron a impactar sobre los subsaharianos que intentaban superar a nado el espigón fronterizo.
La actuación del 6 de febrero fue unánimente criticada por la oposición, que reclamó sin éxito la puesta en marcha de una comisión de investigación parlamentaria y los ceses del delegado del Gobierno en Ceuta y de Fernández de Mesa, por entender que no habían dicho la verdad sobre lo ocurrido en la playa.
A estas críticas se unió la de la responsable de Interior de la Comisión Europea, Cecilia Malmström, que, para enfado del Gobierno español, censuró el uso de material antidisturbios contra los inmigrantes e indicó que el nerviosismo y la tensión que provocaron el sonido de los disparos y la caída de proyectiles cerca de los nadadores pudo ayudar a que alguno de ellos se ahogase.
El Gobierno, que pese a las críticas generalizadas siempre ha defendido que no existen responsabilidades políticas que asumir por lo ocurrido, admitió ayer por primera vez lo inadecuado de la intervención policial. «Comprobado lo sucedido, hubiera sido mejor no haber lanzado las pelotas de goma», afirmó Jorge Fernández Díaz en una entrevista en Onda Cero.
El ministro reconoció que nunca se había registrado en las fronteras de Ceuta y Melilla, pese a los incontables asaltos de inmigrantes de los últimos años, una actuación policial como esta y que, por eso, su departamento ha dado la orden para que nunca más se repela con material antidisturbios a los extranjeros que tratan de alcanzar España desde el mar. Además de por los riesgos para los subsaharianos, porque «hemos aprendido de la experiencia» que no sirve de elemento disuasorio para las entradas masivas.
Fernández Díaz, también por primera vez, entró ayer en la cuestión de quién dio la orden para que se produjese el lanzamiento sobre el mar de material antidisturbios, pregunta que los diputados de la oposición le realizaron de forma insistente y él dejó sin respuesta. No hizo concreciones, pero de sus palabras se desprende que apunta al propio destacamento de la Guardia Civil ubicado en la frontera ceutí y que descarta que la intervención fuese fruto de órdenes superiores. «Todo el mundo puede entender que a las 7:45 horas (momento del asalto), cuando estás en una situación límite, no llamas a un despacho para pedir órdenes. Actúas conforme a los protocolos establecidos», aseguró.