Mítines y paseos por León

Maravillado con la Catedral durante uno de sus recorridos.
Siempre que muere un gran hombre quedan sus imágenes. También en la pequeña historia local.
La presencia de Suárez como presidente no se produjo hasta la campaña de las legislativas de 1979. Aquel 25 de febrero de 1979, la visita comenzó en el Santuario de la Virgen del Camino y siguió en el pabellón de deportes con una comida-mitin. Allí hicieron uso de la palabra, además de Suárez, miembros de la candidatura de UCD en la provincia, como Justino de Azcárate y Rodolfo Martín Villa. Posteriormente, Suárez visitó la Catedral y recorrió la Plaza Mayor. También recorrió las tascas más típicas del Barrio Húmedo. Comió callos y cecina en una intensa jornada en la que estuvo acompañado por su mujer, Carmen Illana. Todo muy electoral.
Martín Villa, en su discurso de entrada en la Academia de Ciencias Morales el año pasado, precisó que el Gobierno de Suárez tuvo claro desde el primer momento que su reto consistía en dar respuesta adecuada a la demanda generalizada de libertad y amnistía. De ahí que transcurrido solo un mes aprobara una primera amnistía, facilitara poco después la legalización de los partidos y antes de un año convocara unas elecciones libres. «No todos habíamos estado siempre en la democracia pero sí habíamos estado todos, y estábamos, por la reconciliación».