Sáenz de Santamaría insiste en ofrecer diálogo a Mas, pero no sobre la consulta
. La vicepresidenta del Gobierno ratifica en Barcelona que no habrá referéndum por la independencia .
Sáenz de Santamaría y Sánchez-Camacho, ayer en Barcelona.
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, viajó ayer a Barcelona para trasladar los tres mensajes que resumen la posición del Ejecutivo de Mariano Rajoy en el conflicto catalán: no habrá referéndum, Rajoy no dialogará con Mas sobre la consulta y si Cataluña alcanza la independencia quedará fuera de la UE.
La número dos del Gobierno anticipó por dónde irá el discurso del PP y del Ejecutivo en el debate en el Congreso de los Diputados del 8 de abril, en el que por primera vez una delegación catalana integrada por tres parlamentarios autonómicos reclamará en el Parlamento español la delegación a la Generalitat de la competencia estatal para celebrar un referéndum sobre el futuro político de Cataluña.
El Constitucional
El Gobierno basará su no rotundo a autorizar una consulta popular en la reciente sentencia del Constitucional, que suspendió la declaración de soberanía del Parlamento catalán y por tanto negó que Cataluña sea un sujeto jurídico y político soberano. «No podemos disponer lo que no pertenece a nadie, sino a todos los españoles, que es la soberanía nacional y la Constitución. No podemos autorizar lo que no depende de nosotros, de los gobiernos, ya que sólo los españoles en su conjunto pueden decidir lo que es España», afirmó Sáenz de Santamaría en un acto del PP catalán en la capital catalana.
A pesar de que CiU, Iniciativa y la Generalitat se han abonado a hacer una interpretación algo optimista de la sentencia del Tribunal Constitucional porque, a su juicio, abre una pequeña grieta a que sea posible acordar entre los Gobiernos central y autonómico una consulta no vinculante, Sáenz de Santamaría cerró todas las puertas y no dejó entrever ninguna muestra conciliadora en este aspecto.