SUCESO TRÁGICO
Mueren cinco chicos de un equipo de fútbol sala en un accidente en Badajoz

El autobús siniestrado, en la carretera entre los municipios de Castuera y Puerto Hurraco, en Badajoz, anoche.
Cinco chicos de entre 13 y 15 años pertenecientes a un equipo de fútbol sala de Monterrubio de la Serena fallecieron en la noche de ayer en un choque ocurrido entre el microbús en el que viajaban y una máquina agrícola en la carretera que une los municipios de Castuera y Puerto Hurraco (Badajoz).
A pesar de que en un principio los servicios de emergencias informaron de que uno de los fallecidos era un adulto, finalmente el delegado del Gobierno en Extremadura, Germán López Iglesias, confirmó que todos los muertos son niños.
También hay trece heridos, la mayoría menores, once de los cuales fueron trasladados al Hospital de Don Benito-Villanueva y dos al de Talarrubias, pero ninguno de ellos de gravedad, según ha informado el Gobierno de Extremadura.
El accidente ocurrió a las 21.22 horas en el kilómetro 3,5 de la BA-051, en una larga recta, cuando por motivos que están siendo investigados el microbús y la máquina agrícola han chocado.
En el microbús viajaba el equipo de fútbol sala cadete después de jugar un partido de fútbol, 17 personas en total, 14 de ellas niños.
Hasta el lugar de los hechos se desplazaron varias dotaciones del Servicio Extremeño de Salud, de la Guardia Civil de Tráfico, de la Policía Local de Quintana de la Serena y Castuera, así como efectivos de la Cruz Roja.
El presidente de Extremadura, José Antonio Monago; el secretario regional del PSOE, Guillermo Fernández Vara; y el alcalde de Monterrubio, Antonio Blázquez, se desplazaron al lugar de los hechos.
Todos los partidos extremeños cancelaron los actos de inicio de campaña electoral y la tradicional pegada de carteles.
Consternación
La localidad de Monterrubio de la Serena (Badajoz), a la que pertenece el equipo de fútbol sala vivía a primera horade hoy momentos de nervios y gran consternación por la tragedia que todos sienten como muy cercana en esta población de poco más de 2.000 habitantes.
En uno de los pocos pubs del pueblo, el Oliver, los escasos clientes que había en la noche de ayer en el local se marcharon a casa tras conocer el alcance del accidente de tráfico.
Lo mismo ocurrió en otros bares y terrazas cercanas, que se quedaron desiertas, según explicó el propietario del pub Oliver, quien reconoció que es totalmente imposible permanecer ajeno a la tragedia que viven muchos de los vecinos de Monterrubio de la Serena.
Las carreteras de acceso al lugar del siniestro fueron cortadas por la Guardia Civil de Tráfico y sólo se permitía el acceso a los familiares directos de las víctimas, que fueron atendidos en el lugar por efectivos de la Cruz Roja, que montaron un dispositivo especial para ello.
Otro de los vecinos explicó también que las calles del pueblo se quedaron vacías, mientras que los teléfonos y las redes sociales «echan humo» en un intento de conocer más detalles del siniestro y de los afectados.
Todos se conocen en este pueblo y muchos son familia o amigos de los 17 chicos que viajaban en el autobús y de sus padres, que en su mayoría son jóvenes y rondarían los 40 años.
La localidad se preparaba para celebrar la semana que viene sus fiestas patronales de San Isidro, que previsiblemente se suspenderán ante la gravedad de lo ocurrido.
El Gobierno extremeño anunció que decretará tres días de luto oficial en la Comunidad Autónoma como testimonio del dolor de los extremeños por los fallecidos y que todas las banderas de los edificios públicos de la región ondearán a media asta.