Diario de León

relevo en la corona española Leyes y protestas

El trámite de la abdicación, un debate sobre el tipo de Estado

Los nacionalistas aprovecharán para reclamar su derecho a decidir.

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alfonso torices | madrid
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El pleno que el miércoles servirá al Congreso para dar el visto bueno, en una sola sesión y con la aprobación de una ley orgánica, a la abdicación de Juan Carlos I se transformará al mismo tiempo en un vivo debate político sobre si España debe ser una monarquía o una república. Posiblemente será la primera discusión monográfica que va a vivir el Parlamento español, al menos desde la etapa constituyente, sobre ésta apasionada y recurrente polémica de la vida política.

La razón oficial de la sesión extraordinaria parlamentaria, que Congreso y Senado refrenden la abdicación del rey y permitan así la proclamación de Felipe VI, sería un mero trámite institucional si aún se mantuviese intacto el consenso sobre la forma política del Estado pactada en 1978 para sacar adelante la Carta Magna. Pero no es así.

La aprobación del proyecto de ley orgánica del Gobierno, que en tan solo 45 palabras se limita a corroborar la abdicación de don Juan Carlos, y el éxito de la sucesión monárquica están asegurados con los votos del 86% del Congreso -y un porcentaje aún mayor en el Senado-, por el blindaje que suponen los 295 escaños de PP y PSOE, que además se verán secundados por los cinco diputados de UPyD y otros tres más de partidos minoritarios.

Pero un nutrido grupo de siglas de la izquierda parlamentaria, encabezadas por IU, tienen la declarada intención de cuestionar durante las dos o tres horas que durará el debate la continuidad de la monarquía con la entronización automática del príncipe Felipe, y exigirán al Parlamento que ponga en marcha un referéndum que determine si los españoles, 36 años después de aprobada la Constitución, prefieren el retorno de la república.

Los grandes partidos no podrán orillar esta controversia porque IU, heredera del PCE en el consenso de 1978, y otros partidos como Equo-Compromís, el Bloque Nacionalista Gallego o Geroa Bai, reclamarán el referéndum y el cambio a la fórmula republicana a través de las enmiendas a la ley orgánica que tienen derecho a defender en el pleno monográfico. Será la forma legal de introducir en las Cortes la agitación que ya desarrollan en la calle con protestas y manifestaciones en todo el país.

Los nacionalistas, además de mirar con buenos ojos a la república y con mejores a la celebración de consultas vinculantes, aprovecharán la visibilidad del debate del miércoles para reclamar que lo que de verdad esperan del Estado, más allá de que tenga rey o presidente, es que deje de poner trabas al ejercicio de la autodeterminación de ‘naciones’ como Cataluña, Galicia o Euskadi, por considerar ya papel mojado la estructura autonómica pactada en 1978.

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