2014: «Encarno una monarquía renovada»
El discurso de don Felipe VI fue la mejor muestra del cambio de época. No hubo apenas referencias al franquismo, al que caracterizó como «tiempos de tragedia, silencio y oscuridad», ni militares ni religiosas; y sí a la Constitución, al entendimiento entre los pueblos de España, y un homenaje a las víctimas del terrorismo, ausentes en la intervención de su padre. Tampoco eludió la crisis económica, política e institucional que asola España. Apeló a las distintas formas de sentirse español como argamasa para preservar la unidad de España. Insistió en que todos caben en la España del siglo XXI, e hizo un guiño a las autonomías históricas con menciones a los mejores exponentes de la literatura castellana, catalana, vasca y gallega. «Encarno una monarquía renovada para un tiempo nuevo (...). La corona debe velar por la dignidad de la institución, preservar su prestigio y observar una conducta íntegra, honesta y transparente».