con los únicos votos del PP
El Congreso da el primer paso para el aforamiento exprés de don Juan Carlos
Todos los partidos pretenden revisar la protección de 10.000 cargos públicos .

Dos técnicos colocan la foto de Felipe VI que preside ya el salón de plenos del Palacio de Cibeles.
La comisión de Justicia del Congreso dio el primer visto bueno al aforamiento de don Juan Carlos con los únicos votos del PP y la abstención u oposición del resto de los grupos parlamentarios. El debate, al margen de su enconamiento, tuvo la virtud de constatar que todas las fuerzas políticas, aunque con matices, creen que sería oportuno revisar el fuero especial ante los tribunales que disfrutan casi 10.000 altos cargos del Estado.
Las dos enmiendas promovidas por los populares a una reforma de la ley de régimen interno de la judicatura sortearon el filtro de la comisión de Justicia de la cámara y serán debatidas, votadas y aprobadas en un pleno extraordinario que celebrará el Congreso este jueves. El 9 o 10 de julio serán refrendadas por el Senado y el ex jefe del Estado, así como la reina Letizia, la reina Sofía y la Princesa de Asturias, doña Leonor, y su futuro consorte solo deberán responder por su conducta ante el Tribunal Supremo.
La discusión parlamentaria elevó su tono pero con las mismas claves que tuvo en el debate de la ponencia. El PP reiteró «la deuda de gratitud» que tiene España con don Juan Carlos para defender su aforamiento, mientras el resto de los grupos recriminó a los populares sus «prisas» por sacar adelante la norma, una urgencia que despierta «suspicacias» sobre sus intenciones y levanta una sombra de «la sospecha» sobre lo que no se sabe de la actuación del exjefe del Estado.
«Estamos dando una mala imagen por las prisas. No lo estamos haciendo bien», denunció el portavoz de CiU, Jordi Jané. El diputado del PNV Emilio Olabarria señaló que la sensación que se da es que el Gobierno y el Parlamento tratan de proteger a «una figura con perfil delincuencial». El parlamentario de IU Gaspar Llamazares consideró que no se discutía un aforamiento sino «un blindaje excepcional» de la corona para que «el rey emérito y la familia real» solo puedan ser juzgados ante el Supremo y «ante Dios».
De otra manera
Más sosegados se mostraron los socialistas, que admitieron que «podrían haber estado de acuerdo» con el fuero especial si se hubiera tramitado de otra manera. Lo que no impidió que el Gobierno criticara su abstención porque comporta un ejercicio, a su juicio, de cinismo ya que niegan al ex jefe del Estado una garantía procesal de la que disfrutan ellos como diputados, recordó la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. El portavoz popular, Alfonso Alonso, acusó también al PSOE de haberse «agarrado al comodín del procedimiento» para disimular su «incapacidad» de definirse.
El cruce de críticas, sin embargo, permitió que aflorara un atisbo de consenso sobre la necesidad de revisar la figura del aforado para los cargos públicos.