La guerra entre Castro y Horrach puede enfrentar a la judicatura con la Fiscalía
El juez insta a su ex amigo a que se querelle por prevaricación tras su duro recurso.

El juez instructor del caso Nóos, José Castro.
La guerra personal y ya sin cuartel entre José Castro y Pedro Horrach a cuenta de la infanta ha dejado de ser una anécdota más del caso Nóos para convertirse en una bomba de relojería que amenaza con provocar un serio conflicto institucional entre la judicatura y la Fiscalía. Las dos instituciones comienzan a parapetarse en trincheras enfrentadas.
El escrito del jueves de Anticorrupción con veladas insinuaciones de que el juez del caso Nóos roza la prevaricación en su persecución «a la carta» de la hermana del rey Felipe VI provocó la reacción airada del propio Castro, pero también de las principales asociaciones judiciales que salieron en defensa del instructor mientras que la Fiscalía General del Estado y otros estamentos del Ministerio Público se alinearon sin fisuras con Horrach.
Castro, quien desde que estallara el caso Nóos en noviembre de 2011 ha guardado silencio ante los medios, ayer no se contuvo. Las decenas de descalificaciones del escrito de Horrach y las acusaciones de su otrora amigo de falta de «imparcialidad, objetividad y congruencia» y, sobre todo, de haberse dejado «contaminar» por los medios y su supuesto afán de notoriedad fueron demasiado para el veterano instructor.
El juez invitó a quien fuera durante años su mano derecha en el azote de los corruptos de las islas a que se dejara de acusaciones en sus escritos y que se querellara contra él por prevaricación si considera que su instrucción es una «maquinación ficticia» contra la duquesa, como apuntó en su recurso. «En la medida en que ese escrito, y otros muchos que le han precedido, contiene claras imputaciones de que yo he cometido un delito de prevaricación, creo que si el Ministerio Fiscal cree lo que escribe, y habría que suponer que sí, lo que tiene que hacer es presentar, tenía que haberlo hecho ya, una querella contra mí por prevaricación», insistió el magistrado ante los medios al pie de la conocida como ‘rampa de los imputados’.
Castro, que hasta ahora se limitaba a dar los buenos días con una sonrisa, se explayó como nunca antes lo había hecho. «La imparcialidad la puede perder el juez y la puede perder el fiscal, eso es un riesgo inherente al ser humano, pero no creo que el juez sea más vulnerable que un fiscal al perder la imparcialidad», abundó antes de bromear sobre el «papel de acusador» que parece no ejercer el fiscal.
Lo que no desveló Castro es si va a dar el paso que podría ser la chispa que desate el incendio y la guerra institucional, pedir el amparo del Consejo General del Poder Judicial.
Convencimiento
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, expresó su «deseo» y mostró su «convicción» de que la infanta conseguirá al final demostrar su inocencia. El jefe del Ejecutivo, en la rueda de prensa en Bruselas tras participar en una reunión del Consejo Europeo, salió en defensa de Cristina de Borbón como ya hiciera en enero en una entrevista televisiva.