Alaya acusa al ex consejero andaluz, Zarrías, de impulsar las ayudas de Lanzas
La jueza de los ERE, Mercedes Alaya, acusa al ex consejero andaluz Gaspar Zarrías de haber impulsado las ayudas en las que mediaba su amigo, el «conseguidor» Juan Lanzas, mientras que la exconsejera Mar Moreno es señalada por su «asistencia política y técnica» al «sistema ilegal de subvenciones».
Zarrías y Moreno han aparecido por primera vez como posibles imputados en la exposición razonada elevada por Alaya al Tribunal Supremo, en la que apunta como presuntos responsables del «sistema ilegal de subvenciones» a los expresidentes andaluces Manuel Chaves y José Antonio Griñán y a otros cinco exconsejeros aforados: Antonio Ávila, José Antonio Viera, Carmen Martínez Aguayo, Francisco Vallejo y Manuel Recio.
La exposición razonada afirma que Zarrías, como consejero de la Presidencia y vicepresidente primero de la Junta a partir de 2008, tuvo en la agencia IDEA, que pagaba las ayudas, «a una persona de su entera confianza, el jefe del Gabinete Jurídico de la Junta Francisco del Río», también imputado.
Alaya mantiene que la implantación del sistema de los ERE, que abarcó varias legislaturas, fue una decisión «marcadamente política» en la que es «impensable» que fuese adoptada por un solo consejero.
Por el contrario, «es altamente probable que tanto el presidente Manuel Chaves, a quien correspondía fijar las directrices generales del gobierno, como el consejero de la presidencia, Zarrías, entre cuyas competencias estaba la asistencia técnica y política del presidente», tomaran la decisión en connivencia con el entonces consejero de Empleo José Antonio Viera.
Alaya imputa a Zarrías haber «conocido y autorizado» las sobrecomisiones que cobraban los mediadores en los ERE, que en el periodo investigado de 2000 a 2011 ascendieron a 66.155.573 euros.
Además, con las sobrecomisiones se abonaban los servicios del «conseguidor» Juan Lanzas, que Alaya define como una persona «de enorme influencia en la Junta y en los sindicatos y muy próximo al señor Zarrías», que ha sido citado en diversos pasajes de la causa.