El PSOE promueve un «frente opositor» contra el cambio del PP en la ley electoral
El PNV avisa a Rajoy y su partido de que si hacen la reforma en solitario les denunciará.

César Luena y García-Page, ayer en Toledo
El PSOE convocó ayer a todos los partidos españoles a conformar en las próximas semanas un «frente opositor». Busca disuadir al PP de que caiga en la tentación de imponer una reforma electoral para la elección directa de alcaldes si constata, como parecen anticipar las declaraciones de los demás portavoces, que no cuenta con un solo apoyo externo para abordar este cambio legal antes de las próximas elecciones municipales.
Tanto Mariano Rajoy como los principales dirigentes del PP, en sus declaraciones públicas, se han limitado a afirmar que lo que quieren es abrir en septiembre una negociación con los diferentes partidos para tratar de concertar una fórmula que permita que en los comicios de mayo próximo se convierta en primer edil el candidato de la lista más votada. Pero, también es cierto, que todos ellos rechazan aclarar una y otra vez si estarían dispuestos a realizar la modificación de la ley electoral solo con su mayoría absoluta en el caso de que les sea imposible llegar a acuerdos.
La contestación oficial del presidente del Gobierno y de la cúpula popular es que esa decisión no está tomada y que no se desvelará hasta que no se agoten todas las vías de diálogo. No dicen que sí, pero tampoco que no, y ya han surgido las primeras voces públicas de alcaldes populares, como el de Santiago, que piden un cambio con o sin pacto.
Lo que sí dicen con claridad en el PP es que su propuesta es una reforma justa y democrática, que incluso el PSOE la ha llevado en su programa electoral, y que no están dispuestos a sacarla del debate político y menos antes de discutirla.
PSOE, IU, UPyD y otros partidos minoritarios, que ya han contestado a los populares con un no «rotundo» incluso a hablar de la propuesta, están, sin embargo, convencidos de que el PP está dispuesto a realizar una reforma unilateral porque, según coinciden todos, el único objetivo de lanzar la medida sería mantener una parte importante de su poder municipal aunque pierda muchas mayorías absolutas locales, como apuntan las encuestas y los resultados de las pasadas europeas.
Ronda de contactos
Es en este contexto en el que la dirección socialista iniciará en los próximos días una ronda de contactos con todos los portavoces parlamentarios para comprobar si están dispuestos a formalizar el frente común de rechazo a la reforma. El movimiento, que busca que se visualice que el PP está solo en su proyecto, irá acompañado, según el número dos del PSOE, César Luena, de una «ofensiva política» en forma de mociones municipales que le piden a Rajoy que no permita el cambio legal y que serán presentadas, debatidas y votadas en los más de 8.000 ayuntamientos españoles. Ambas iniciativas van dirigidas a desanimar al PP o, como mínimo, a aumentar el coste político que le supondría adoptar una reforma unilateral.
Izquierda Unida ya ha dado a entender que se sumará a este frente. A la propuesta de los socialistas podrían también ser receptivos tanto UPyD como el PNV y los partidos del Grupo Mixto -Esquerra, BNG, Bildu, Equo o GeroaBai-.