Podemos condiciona cualquier frente de izquierda a que se acepte su liderazgo
El partido de Iglesias afirma que a día de hoy una alianza con IU está «fuera de agenda».

El secretario de Relaciones con la Sociedad Civil y Movimientos Sociales, Rafael Mayoral.
Quien pretenda alcanzar cualquier tipo de pacto con Podemos deberá plegarse a sus exigencias. Al menos eso pretende Pablo Iglesias. Aupado por las encuestas, el nuevo partido siente que tiene la sartén por el mango, que disfruta de una posición de fuerza que le permite imponer sus condiciones a cualquier formación que llame a su puerta para buscar alianzas para las próximas citas electorales. Podemos ha marcado dos grandes líneas rojas para pactar. La primera de ellas es que el candidato a La Moncloa será Iglesias, previa elección por primarias, una votación que se da por hecho que ganará. La segunda es que la formación concurrirá tanto a las autonómicas de mayo como a las generales de noviembre con su propia marca. La duda está en si bajo estas premisas resta espacio para el acercamiento de otras fuerzas de izquierda. Sólo en las municipales, a las que no se presentará, Podemos apoyará a otras candidaturas ciudadanas, como se da por hecho que sucederá con Guanyem en Barcelona.
La decisión de la formación de seguir una hoja de ruta propia la remarcó ayer el secretario de Relaciones con la Sociedad Civil y los Movimientos Sociales, Rafael Mayoral, tras la reunión de la dirección del partido. «A fecha de hoy no nos planteamos bajo ningún concepto hacer una sopa de siglas, que son incapaces de resolver los problemas de la gente», zanjó tras ser cuestionado sobre los mensajes de acercamiento lanzados durante los últimos días por Alberto Garzón, principal aspirante a encabezar la lista de Izquierda Unida en las generales. En la línea del discurso mantenido durante los últimos meses por otros dirigentes de Podemos como el propio Iglesias, Mayoral afirmó que para su partido una alianza con IU está a día de hoy «fuera de agenda».
El panorama actual es el opuesto al previo a las elecciones europeas. Antes de esos comicios, Iglesias y sus colaboradores ofrecieron a IU participar en su proyecto electoral siempre y cuando la formación dirigida por Cayo Lara convocara unas primarias para elegir a sus candidatos, en las que el ahora secretario general de Podemos estaba dispuesto a competir. IU se negó y Podemos inició su camino en solitario. Ahora, después de que la coalición de izquierda se haya sumado finalmente a la ola de las primarias, es Podemos quien rechaza las alianzas con IU.
Aunque IU ha hecho guiños de la mano de Garzón o de Tania Sánchez, la recién elegida candidata a presidir la Comunidad de Madrid, para forjar un gran frente de izquierdas la dirección de la coalición, a cuyo frente permanecerá Lara hasta 2016, también ha fijado unos límites que no podrán ser traspasados. El primero es el de mantener la identidad e independencia de IU, un partido con casi 30 años de historia frente apenas los once meses de vida de Podemos. Además, cualquier pacto deberá sustentarse sobre medidas concretas y no lo que Lara define como «cartas a los Reyes Magos», un término con el que, sin nombrarlo, apunta directamente a la falta de programa político de Podemos. Tanto el coordinador federal como Garzón insisten en que pondrán todo de su parte para que se alcance la convergencia entre las fuerzas de izquierda, pero también afirman que si no es posible el acercamiento con Podemos intentarán formar un frente común con otras fuerzas, como Equo o Compromís.
La falta de entendimiento entre Podemos e IU sí podría solucionarse después de que hablen las urnas en vista a formalizar posibles pactos de Gobierno.