El PP alimenta la idea de la gran coalición pese al rechazo del PSOE
Cospedal defiende que los dos grandes partidos deberían garantizar la gobernabilidad.

La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal.
La posibilidad de formar una gran coalición de Gobierno con el PSOE es algo que valoran ya en las filas del PP. En aras de garantizar la «gobernabilidad del país», la secretaria general del partido arrancó ayer el día admitiendo que los populares «contemplarían» esa opción en caso de no lograr la mayoría absoluta que les avala en este momento. «Si no hubiera mayoría, los partidos con posibilidad o que son alternativa de gobierno tenemos que ponernos de acuerdo en los temas de Estado, sin ninguna duda», reconoció María Dolores de Cospedal en una entrevista en Telecinco. Horas después, en la rueda de prensa tras el Comité de Dirección, cambiaba de versión. «Es una hipótesis en la que hoy no estamos ni nos planteamos», matizó.
Entre un momento y el otro tuvo lugar la reunión de la cúpula del partido. Un encuentro al que algunos dirigentes como el presidente del Congreso, Jesús Posada, llegaron advirtiendo de que antes de pensar en el día después de los comicios, habrá que «pelear» por las elecciones y no dar nada por perdido ni por hecho ningún resultado. En la entrada a la reunión, hubo quien, sin embargo, siguió la senda marcada por Cospedal. «El PP es un partido de gobierno, debemos garantizar la estabilidad de España y, en caso de que fuera necesario, creo que sería bueno un pacto con el PSOE», abundó la presidenta del partido en Cataluña, Alicia Sánchez Camacho.
Única opción
Esta es, de hecho, la postura que se abre camino en la formación. Las encuestas sobre intención de voto ponen de manifiesto que la mayoría absoluta lograda por Mariano Rajoy en los comicios de noviembre 2011 es irrepetible. Además, en la sede de la madrileña calle Génova 13 temen el avance de Podemos y el escenario «de inestabilidad» parlamentaria y política que, según varios dirigentes, podría surgir de las próximas generales. De ahí que proliferen las voces que barajan el acuerdo con los socialistas como única opción de gobernar para el PP, una vez perdida la posibilidad de trenzar acuerdos con los nacionalistas, sobre todo los catalanes, históricos aliados de los dos partidos mayoritarios en anteriores legislaturas. Tanto CiU como PNV fueron sostén de Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero
Al fin y al cabo, el PP tampoco se puede resentir electoralmente en exceso por defender esa opción. Es al PSOE al que puede costarle caro la idea de la ‘gran coalición’. De ahí que su secretario de Organización, César Luena, volviera a negar de manera rotunda la más mínima posibilidad de llevarla a cabo. «Yo sé que lo quieren -dijo durante una asamblea en Murcia-; algunos quieren ser como el PSOE (Podemos) y otros pactar con el PSOE (PP). Es el partido de moda, pero cuando no se es el PSOE no se puede ser el PSOE y cuando se es de derechas no se puede pactar con el PSOE».
Los socialistas creen que la visualización de los dos grandes partidos de la mano echa por tierra sus intentos de recuperar al electorado que se fue en masa en 2011. «El PSOE tiene por delante un enorme potencial de recuperación de credibilidad y de confianza por parte de los ciudadanos y es lo que vamos a hacer con el líder político mejor valorado de España, que es Pedro Sánchez», remató Luena en un intento de enterrar el asunto.