Cien militares de operaciones especiales irán a un cuartel de Bagdad
El grueso del contingente español de la coalición contra el Isis estará al sur de Irak.

El ministro de Defensa, Pedro Morenés.
Poco a poco se empiezan a conocer los detalles del despliegue del contingente militar español en Irak, dentro de la coalición internacional que lucha contra el avance del Estado Islámico (EI o Isis). De los 300 efectivos que se desplegarán en el país árabe en enero, después de que el Congreso aprobara su envío el 22 de octubre con un amplio respaldo, un centenar se acuartelarán en Bagdad, la capital iraquí. Pertenecen a la unidad de operaciones especiales del Ejército de Tierra y su cometido será la formación e instrucción en esta materia y en ningún caso las acciones de carácter ofensivo.
Según confirmaron fuentes ministeriales, los cien efectivos podrían ocupar un cuartel de Bagdad junto a estadounidenses y australianos, que serían los responsables de garantizar la seguridad de las tropas españoles además de aportar sus equipos de instrucción e inteligencia. No obstante, los españoles podrían contar con personal propio de protección en esta base.
El resto del contingente nacional se desplegará al sur de Irak y un grupo reducido de diez oficiales en el cuartel general de la misión en Kuwait. A la espera de conocer la ciudad donde se ubicará el grueso del grupo, la planificación incluye más de un centenar de instructores españoles especializados en la desactivación de explosivos, un equipo de protección de la fuerza de unos 70 soldados y diez más de inteligencia.
Para este contingente militar se enviarán entre 12 y 20 vehículos, previsiblemente los blindados Lince, aunque depende del nivel de riesgo se podrían sumar los RG-31 estrenados en la misión de Afganistán. Asimismo, el objetivo es formar a una brigada de infantería del Ejército iraquí de unos 4.000 soldados, una contribución parecida a la que provee Alemania a los combatientes kurdos que luchan contra los combatientes del Estado Islámico.
Al ser una operación de formación de las fuerzas armadas iraquíes se desarrollará dentro de las bases y los campos de entrenamiento, por lo que el destacamento tendrá un estatus diplomático que les garantizará su inmunidad o la prohibición de ser detenidos, según el acuerdo bilateral que ultiman ambos gobiernos. El despliegue militar español se ha firmado para seis meses prorrogables y su coste inicial se estima en 35 millones de euros.
A las novedades de la misión en Irak se suman las que llegan desde Afganistán con el inicio de la nueva operación de asesoramiento de la Otan a partir de 2015. Se llamará Resolute Support (Apoyo decidido) y el Gobierno tiene previsto solicitar la semana que viene al Congreso la autorización para el envío de 485 efectivos a la ciudad de Herat, al oeste del país, donde ya se encuentran militares españoles.
Según explicó ayer el ministro de Defensa, Pedro Morenés, el trabajo que realizarán las tropas españolas a partir del año que viene no será muy distinto del que llevan desarrollando en los últimos años en Herat, si bien lo que cambiará será «el paraguas jurídico» al sustituir Isaf (Asistencia para la Seguridad) por Resolute Support.
Morenés recordó que en estos momentos España tiene personal integrado en los cuarteles generales de la operación ISAF en Kabul y Herat, donde también mantiene unidades de apoyo en el aeropuerto y de protección de la base.