El Gobierno no frenará las excarcelaciones
Acatará la decisión del Tribunal Supremo que el 13 de enero debe decidir si se contabiliza a los etarras como pena cumplida los años que pasaron en prisión en Francia.
El Gobierno, como hizo con la demolición de la ‘doctrina Parot’, no pondrá impedimentos a la excarcelación de presos de ETA si el Tribunal Supremo avala el 13 de enero que se contabilice como pena cumplida los años que pasaron en prisión en Francia. Gustará «más o menos», pero se acatará, anunció Mariano Rajoy ante el Congreso en respuesta a una pregunta del diputado de Amaiur Iker Urbina.
El presidente del Gobierno se revolvió contra las acusaciones de la izquierda abertzale, pero también contra las insinuaciones y medias palabras del Gobierno vasco y del PNV, sobre unas supuestas presiones a los magistrados del Supremo para que hicieran una interpretación restrictiva de la trasposición de la directiva comunitaria que abre la puerta a contabilizar como condena cumplida en un país los años pasados en prisión en otro estado miembro de la Unión Europea. De esa forma, como hizo la sección segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, se pospondría la excarcelación de presos de ETA hasta que cumplan en su totalidad la pena impuesta en España. La sección primera resolvió lo contrario y permitió la puesta en libertad de Santiago Arrospide, ‘Santi Potros’, y Joseba Plazaola.
Rajoy aseguró que el Gobierno «respeta y defiende» la independencia judicial y la separación de poderes de los regímenes democráticos porque «cree» en el estado de derecho. En consecuencia, subrayó, «acatará» lo que resuelva el Tribunal Supremo «le guste o no le guste».
El Gobierno es contrario a las puestas en libertad de estos miembros de la organización terrorista hasta que no cumplan toda la condena impuesta por la Audiencia Nacional y así lo han dejado claro la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y los ministros de Interior y Justicia, Jorge Fernández Díaz y Rafael Catalá. La número dos del Ejecutivo señaló que así como los ciudadanos «no entienden» las excarcelaciones, «nosotros, tampoco».