TERRORISMO ISLAMISTAS
El yihadista Coulibaly y su mujer estuvieron en Barajas con tres personas el 2 de enero
El juez Velasco abre diligencias tras confirmarse que el terrorista viajó en coche a Madrid

Coulibaly falleció a las puertas del supermercado ‘kosher’
El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco abrió ayer diligencias previas por un delito de colaboración en organización terrorista para investigar la estancia en Madrid en los últimos días del año del terrorista francés Amedy Coulibaly, su mujer y otras tres personas que viajaron en avión a Turquía con destino final a Siria. El titular del Juzgado de Instrucción seis decidió dar este paso tras recibir un informe policial que recayó en su juzgado por turno de reparto, según fuentes judiciales.
Coulibaly, autor del atentado en un súper ‘kosher’ de París en el que murieron tiroteadas cuatro personas y el terrorista, y el de una policía local de la capital francesa, viajó en un coche alquilado de París a Madrid con su esposa, Hayat Boumeddiene, y probablemente junto a otras tres personas más entre el 30 de diciembre y el 2 de enero.
Precisamente, las fuerzas de seguridad españolas ya han encontrado las imágenes tomadas en el aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas en las que se puede apreciar a Coulibaly y a su esposa con los acompañantes. Esas imágenes corresponden a las grabaciones del 2 de enero en la terminal cuatro al mediodía.
Hayat Boumeddiene, de 26 años, y una persona a la que las autoridades turcas han identificado como Mehdi Sabry Belhoucine, un francés de 23, tomaron un primer vuelo a Estambul y las otras dos personas desconocidas viajaron posteriormente en otro vuelo. Coulibaly emprendió en solitario su viaje en coche de vuelta a Francia, donde seis días después mató a una agente de Policía Municipal de París y 24 horas más tarde a cuatro franceses en un supermercado judío de París.
Coulibaly realizó el viaje a Madrid a bordo de un coche que había alquilado previamente y que devolvió el 6 de enero en la capital francesa, cuatro días después de abandonar España y dos días antes del asesinato de la policía municipal siguiendo la estela de los hermanos Kouachi, autores de la matanza en la sede de la revista Charlie Hebdo el día anterior.
Sobre Mehdi Sabry Belhoucine se sabe que su hermano fue condenado el pasado 11 de julio por un tribunal de París por participar en una red de reclutamiento de combatientes hacia Siria e Irak. En el caso de Boumeddiene entró en Siria desde Turquía el jueves 8 de enero, víspera de la muerte de su marido. Los dos supuestos terroristas fueron filmados juntos a su llegada al aeropuerto de Estambul.
Ahora las fuerzas de seguridad se centran en averiguar el recorrido exacto que realizó Coulibaly y las personas que le acompañaban durante el tiempo que estuvo en España así como los lugares en los que se alojó. Fuentes de la investigación apuntan a que Coulibaly pidió un crédito bancario antes de los hechos con el que podría haberse costeado el desplazamiento a España y el billete de su mujer.
Las autoridades españolas ya han trasladado a los investigadores franceses el registro de llamadas que realizó Coulibaly con su teléfono móvil durante el tiempo que estuvo en España. Y los números de teléfono con los que contactó durante esos días eran franceses.
Pese a la presencia de este terrorista en suelo español, la policía se inclina inicialmente por pensar que no contaba con una infraestructura que le diese cobijo en Madrid. Para ello se basan en el registro de llamadas del terrorista y en que es muy habitual que los yihadistas que dan el paso de trasladarse a Siria o Irak lo hagan desde otro país distinto al suyo para pasar más desapercibidos en el aeropuerto.
Estas fuentes recuerdan que en el caso de los yihadistas españoles que se han trasladado a lugares de conflicto en los últimos años, en torno a 70, son muchos los que cruzan las fronteras y parten desde Marruecos. No obstante, también se han dado casos de células de captación desarticuladas por las autoridades españolas que llegaron a reclutar a personas procedentes de Francia y a su llegada a España se les daba la infraestructura para emprender su viaje a lugares de conflicto.