Desarticulada una célula yihadista que buscaba un atentado como el de París
Detienen en Ceuta a dos parejas de hermanos dispuestos a atentar en España.

Traslado de los terroristas desde Ceuta a Madrid.
La policía ha evitado que se perpetre en España un atentado como el cometido por los hermanos Kouachi contra la revista Charlie Hebdo en París el 7 de Enero. Esa es la impresión del ministro del Interior tras la desarticulación ayer en Ceuta de una célula yihadista de cuatro miembros dispuestos a actuar y a inmolarse en un atentado terrorista cuyo objetivo aún no han podido determinar los investigadores.
Los arrestados son dos parejas de hermanos de nacionalidad española y de origen marroquí que residían en la ciudad norteafricana. Jorge Fernández Díaz explicó que los detenidos estaban «muy adiestrados tanto física como mentalmente» y estaban dispuestos a cometer un atentado en España e incluso «inmolarse» en el ataque terrorista.
La operación, denominada Chacal, se llevó a cabo en el barrio El Príncipe de Ceuta, una aglomeración de estrechas callejuelas en la ladera de la ciudad norteafricana y cuyos moradores son en abrumadora mayoría de confesión musulmana. Esa barriada ya ha sido escenario de varias redadas policiales contra islamistas radicales.
El ministro del Interior subrayó que las fuerzas de seguridad intervinieron ante el «gran paralelismo» entre la forma de actuar de la célula de Ceuta y los hermanos Kouachi, muertos tras asesinar a once personas en el semanario satírico de París. El Ministerio detalló que los elementos coincidentes con los terroristas franceses eran que los detenidos tenían «un alto nivel de radicalización» y aceptaban «su propia muerte» en un atentado. Además estaban «entrenados física y mentalmente» para cometer actos terroristas y adoptaban «numerosas y complicadas» medidas de seguridad en sus desplazamientos y comunicaciones internas. Asimismo estaban en capacidad de adquirir armas en el mercado negro y ya habían «realizado prácticas».
En el allanamiento de dos domicilios de los detenidos, los agentes encontraron una pistola de calibre nueve milímetros, uniformes de combate, pasamontañas, machetes de gran tamaño y otras armas blancas, así como diversa munición, material informático y documentación islamista. La operación fue ordenada por el juez Pablo Ruz, coordinada por la Fiscalía de la Audiencia Nacional y llevada a cabo por agentes de la Comisaría General de Información de la Policía, que contaron con la colaboración de los servicios antiterroristas de Marruecos.
Los cuatro detenidos, según Interior, seguían las consignas e instrucciones de Abu Bker Al Baghdadi, uno de los líderes de la organización Estado Islámico, pero en esta ocasión no limitaban su actividad al reclutamiento de voluntarios para desplazarse a Siria e Irak a combatir sino que formaban parte de una célula operativa dispuesta a actuar sobre objetivos que ni Interior ni las fuerzas de seguridad detallaron. Los investigadores tratan ahora de determinar si contaban con infraestructura suficiente para actuar en España a corto plazo.
La operación Chacal se puso en marcha tras la publicación hace un par de semanas por parte de uno de los detenidos en su perfil de ‘Facebook’ de un vídeo con entrenamientos militares y cantos coránicos, según fuentes de la investigación. Tras la detención, los cuatro yihadistas fueron trasladados a Madrid en un helicóptero y el lunes pasarán a disposición de la Audiencia Nacional.
Desde el Ministerio del Interior se han reiterado en las últimas semanas las advertencias sobre la posibilidad de que España sea también escenario de atentados islamistas radicales, tanto por parte de ‘lobos solitarios’ que han regresado de Siria e Irak como por células creadas y desarrolladas en suelo español.