SONDEO ELECTORAL PARA EL DIARIO DE LEÓN
"Hay gente que no es capaz de gobernar ni con mayoría absoluta"
Protagonistas de los acuerdos históricos en el Ayuntamiento analizan las lejanas opciones del alcalde para pactar gobierno
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Sólo ha habido mayoría absoluta en el Ayuntamiento de León en dos veces en la historia: —1995-99 con Amilivia y el actual mandato con Emilio Gutiérrez— y la encuesta elaborada por el instituto sociológico Celeste-TEL para Diario de León deja claro que en esta ocasión tampoco la habrá. Un terreno abonado para los pactos que han marcado el devenir de la administración municipal, pero que en esta ocasión suma más formaciones que nunca en el tablero de las cuentas para sumar 14 apoyos dentro de los 27 sillones del arco de representación. «No hay nada que sea ingobernable, sino gente incapaz para alcanzarlos. Los pactos son normales, aunque hay gente que no es capaz de gobernar ni con mayoría absoluta», sentencia Juan Morano Masa, quien gobernó hasta en tres ocasiones con la ayuda de otras fuerzas y, a su vez, sufrió en contra el conocido como Pacto Cívico en el que se unieron PSOE, AP y CDS para apearle de la Alcaldía.
La capacidad invocada por Morano será necesaria para configurar el gobierno municipal, tras repartir la encuesta unas cartas en las que el más cercano a la mayoría absoluta de los 14 concejales sería el PP, que se quedaría en 11, con cuatro menos de los que tiene en la actualidad. Por debajo aparece el PSOE con 8, la irrupción de Podemos con 5, la estabilización de la UPL con 2 y la entrada de Ciudadanos con uno. «Es un panorama muy difícil de gobernar, aunque cuando llega el momento siempre salen pactos; seguro que los habrá, aunque serán muy difíciles de mantener», augura José Luis Díaz Villarig, quien gobernó en el Pacto Cívico por AP con el PSOE y CDS como socios; más o menos como si se unieran ahora PP, PSOE y UPL contra Podemos. «Tuve una gran contestación por parte de Aznar; parecía que había matado a Manolete», concede, al tiempo que considera que ahora «debería ser imposible un pacto entre PP y PSOE». Entonces sí se dio, con el apoyo del socialista Ángel Villalba, quien ayer evitó hacer valoraciones políticas, ni comparaciones con su experiencia.
Ejemplo del Pacto Cívico
No lo ve así quien fuera uno de sus socios de gobierno entonces. Iñaqui Morán insiste en que «no se debe descartar nunca que pieda llegarse a un acuerdo entre el PP y el PSOE». «En nuestro caso todos pensaban que era imposible, pero nos unimos las fuerzas que no queríamos un gobierno de un César o un Napoleón», cita el entonces portavoz del CDS, quien cree que será complicado que Podemos entre en un pacto, algo que de acuerdo a su filosofía debe ser aprobado por la asamblea ciudadana. «Con el PP no tendría sentido, menos incluso con las generales en noviembre, y con el PSOE y Ciudadanos podría ser más factible, aunque también es complicado», concede el abogado, que ve como horizonte más probable que «el PP pudiera gobernar en minoría con acuerdos puntuales para aprobar cosas importantes, como son los presupuestos». «Lo que no creo que se acepte en ningún caso es que hagan alcalde a la UPL», sentencia al rebufo del compromiso del leonesistas Eduardo López Sendino de no pactar con nadie salvo que sea a cambio de la Alcaldía.
No quiso ese acuerdo Javier Chamorro cuando se lo plantearon en 2004. Entonces, su negativa a gobernar con los votos del PP se tradujo en que los populares de Amilivia terminaran por unirse con Rodríguez de Francisco y Covadonga Soto, que se habían salido de la UPL, y prospera su moción de censura contra socialistas y leonesistas. «Cuando lo nuestro sólo éramos tres partidos. Ahora hay mucha mezcla y además son ideológicamente dispares», concede el antiguo líder de la formación, aislado en estos momentos de la política desde que abandonó su puesto de concejal hace dos años, después de haber sido socio de gobierno entre 2007 y 2011 de Francisco Fernández, con quien este periódico intentó contactar ayer para conocer su opinión sin conseguirlo.
El más votado
Sí que se manifestó Mario Amilivia, quien fue teniente de alcalde con Morano entre 1983 y 1987 y luego pasó a la Alcaldía en pacto con la UPL, entre 1999 y 2003, y con De Francisco y Soto, entre finales de 2004 y 2007, además de con mayoría absoluta entre 1995 y 1999. «Los electores siempre tienen razón», subraya el ahora presidente del Consejo Consultivo, quien explica que «uno tiene que gobernar en función de lo que diga el electorado y con la intención de alcanzar acuerdos». «Esos acuerdos deben fundamentarse siempre en cuanto a los programas afines, ajustar las políticas a su valor para llevar adelante proyectos comunes en beneficio de la ciudad. Eso es lo que hicimos nosotros con la UPL en el Pacto por León, que fue magnífico para la ciudad», señala el ex regidor, quien reseña que «las encuestas siempre son una foto fija y de aquí a las elecciones hay tiempo de cambiarlo».
Pese a su prudencia antes de que sean las urnas las que ratifiquen el resultado de las fichas en el tablero, Amilivia recalca que «hay una cosa clara sobre la que siempre deben girar los pactos: sobre la fuerza política más votada». «Yo siempre lo he hecho así. Cuando fue la moción de censura me vi legitimado porque era quien más votos tenía y nunca me lo plantee al contrario, aunque pudieran hacerlo otras personas», remarca el ex alcalde. «Ahí sería el PP quien mandaría», acota.