Rajoy: «La nación ha salido de la pesadilla, se rescató a sí misma»
El presidente pide una legislatura más en La Moncloa para crear tres millones de puestos de trabajo. Serán suprimidas las tasas judiciales para las personas físicas pero se mantienen para las empresas. El Ejecutivo facilita la dación en pago para poder liberarse de deudas y reduce el plazo de 15 a 5 años.

Rajoy saluda a los diputados de su grupo que le aplauden tras concluir el discurso con el que inició el debate.
«Se puede, claro que creo que se puede». El presidente del Gobierno entonó ayer su versión del ‘yes we can’ de Barack Obama y regaló a los suyos, desde la tribuna del Congreso de los Diputados, la primera promesa electoral del PP en 2015. Se debatía sobre el estado de la nación española, pero la nación tiene cinco comicios por delante, así que Mariano Rajoy convirtió el Parlamento en la plataforma para lanzar los primeros mensajes a los españoles. Una legislatura más. Eso pidió el jefe del Ejecutivo para conseguir generar tres millones de puestos de trabajo. «Más de medio millón al año», dijo. El entusiasmo corrió por las filas populares. «Necesitábamos una bandera política y ya la tenemos», comentaba la dirección del partido en los pasillos. Y sólo a algunos dirigentes les pareció «arriesgado» poner cifras en materia de empleo a cuatro años vista.
A veces presidente, a veces candidato, y siempre triunfalista, Rajoy hiló un relato de hora y media en el que los populares han supuesto la salvación de España y según el cual serán los únicos capaces de garantizar la supervivencia de todos. Contó la historia de un país «invernal, gélido y desolador» que en 2011 estaba al borde de la quiebra, que hoy es «ejemplo de recuperación» en el plano internacional, y que en 2015 crecerá cuatro décimas por encima de lo previsto. Es decir, al 2’4%. «El estado que debatimos es el de una nación que ha salido de la pesadilla y se ha rescatado a sí misma», saldó el jefe del Ejecutivo.
Ni Podemos ni Ciudadanos asistieron al debate, y a ninguno de ellos se refirió Rajoy por su nombre, pero estuvieron presentes entre líneas cuando el presidente amenazó con la «ruina más descarnada» si el Ejecutivo cambia de rumbo y se lanza a cumplir lo que otros prometen bajo la premisa de que «hablar es gratis». Ante el avance de la formación de Pablo Iglesias, alertó de la posibilidad de que todo lo conseguido se disuelva «como un azucarillo» si se escuchan los «remedios mágicos» y triunfan algunas «ventoleras ideológicas» como en Grecia.
En cuanto al partido de Albert Rivera, el Gobierno se ha volcado en los últimos días, al calor de las encuestas, en cargar contra el asesor económico de Ciudadanos, Luis Garicano, que en 2012 consideró «inevitable» el rescate de España. Y ese fue ayer el principal argumento con el que Rajoy pidió el aval del Congreso a sus tres años en la Moncloa, a su «prudencia». «Evitar el rescate fue la gran medida de política social de la legislatura», defendió henchido tras sostener que los españoles han pagado un «precio muy alto».
Ahora, el «aun queda mucho por hacer» que repite el PP hasta la exasperación pasa por continuar por la misma senda y «aliviar» a las clases medias, las mismas de las que se nutrió el partido y para las que el presidente anunció su batería de propuestas económicas y sociales. Es el electorado que, en buena parte, se ha sentido decepcionado por los casos de corrupción que han proliferado en los últimos años. Sobre este aspecto pasó el jefe del Ejecutivo, sin embargo, de puntillas. En poco más de dos minutos, Rajoy dio por concluido el debate tras jactarse de haber aprobado medidas para que sea «mucho más difícil» caer en malas prácticas.
El Gobierno anunció la supresión de las tasas judiciales a las personas físicas tras el discurso de Rajoy, pero mantendrá su aplicación a las personas jurídicas, es decir, a las empresas en general, incluidas las pymes. Según el Ministerio de Justicia, la eliminación parcial del gravamen se estima que no será efectiva hasta antes del verano.
En un documento repartido tras la intervención de Rajoy, que solo mencionó en su discurso la «revisión» de las tasas, el Ejecutivo ha introducido entre las medidas de agilización de la Justicia la siguiente cita: «En el marco de la creciente recuperación económica, se revisarán las tasas judiciales. Las personas físicas quedarán exentas en todas las órdenes e instancias». Nada más. Las fuentes de Justicia consultadas detallaron que existen varias vías para introducir esta modificación sustancial a la Ley 12/2012, la de las tasas judiciales, que entró en vigor en diciembre de 2012 y grava una media de entre 50 y 750 euros la presentación de recursos en las órdenes civil, contencioso-administrativo y social. Una de las posibilidades sería la introducción de una enmienda o un cambio de última hora en el proyecto de ley de Justicia Gratuita, que tramita el Congreso.
Tarifa plana laboral
El Gobierno sustituirá la actual tarifa plana de 100 euros mensuales a la Seguridad Social por una rebaja de cotizaciones que supondrá no pagar cuotas sociales por los primeros 500 euros de salario en los nuevos contratos indefinidos. Esta ha sido una de las medidas anunciadas por el presidente y que probablemente será aprobada este viernes en Consejo de Ministros, con lo que entraría en vigor el sábado. Con ella se corrige la falta de progresividad que tiene la actual tarifa plana, que beneficia igual la contratación de un alto directivo como la de un trabajador con bajo sueldo, ya que por ambos la empresa sólo cotiza cien euros al mes. Con la nueva fórmula se incentiva más la contratación indefinida de trabajadores «más vulnerables», en palabras de Rajoy, que de otra forma probablemente tendrían un contrato temporal, según fuentes del Gobierno.
Por otra parte, se aprobará «de forma inmediata» un real decreto ley de ‘segunda oportunidad’ , dirigida tanto a familias, autónomos o empresas, para que puedan recuperarse de una mala situación económica o del cierre del negocio sin que las deudas se lo impidan. «Hasta ahora, estaban condenados a vivir con la losa de la deuda», señaló Rajoy en su discurso. Esta ley de segunda oportunidad facilitará la reestructuración de las deudas mediante acuerdos extrajudiciales y también se aplicará a las deudas hipotecarias. Permitirá que con la ejecución de los bienes o de las garantías ofrecidas se considere zanjada la deuda. Es decir, que en último término se facilitará la dación en pago.
Además, se favorecerá la conciliación de la vida familiar y laboral de los autónomos mediante una bonificación especial para que los trabajadores por cuenta propia puedan contratar a un empleado si tienen que dedicarse al cuidado de los hijos menores de siete años o familiares en situación de dependencia.
También se van a reducir los plazos de prescripción de las deudas, de manera que a los particulares sólo se les podrán reclamar las deudas durante un plazo de cinco años y no de quince como ahora —este plazo no se ha modificado desde 1889—. Esto se aplicará a todo tipo de deudas, ya sea la compañía telefónica o el banco.
Por último, se revisará el código de buenas prácticas bancarias para que quienes se acojan al mismo puedan reclamar la inaplicación definitiva de las cláusulas suelo en las hipotecas. Los tribunales han obligado a entidades, como el BBVA, a eliminar estas cláusulas que aparecían en sus préstamos hipotecarios por considerar que no eran transparentes. Pero otros bancos que no han tenido estas sentencias condenatorias se niegan a suprimir las cláusulas.