Rajoy y Aguirre librarán su segundo asalto en la confección de las listas
La dirigente del PP en Madrid advierte de que se irá sólo con un congreso.

La presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre.
En el pulso de poder entre Mariano Rajoy y Esperanza Aguirre se han librado ya muchos asaltos, especialmente desde que en 2008 la presidenta de los populares madrileños amagara con arrebatar a Rajoy el liderazgo del partido. Hoy es el jefe del Ejecutivo quien trata de hacerse con el control del PP de Madrid, el reducto díscolo de la formación, el territorio de Aguirre.
Lo hará, dicen en la formación, a su estilo, «sin derramamiento de sangre» y avanzando despacio. Y «zanjado» el primer asalto, como volvió a reiterar ayer el presidente desde Guatemala, la siguiente fase del combate será la elaboración de las listas autonómica y local. «Nadie me hace el programa y la lista», advirtió Aguirre este fin de semana al reivindicar su autonomía como candidata a la alcaldía de Madrid. De hecho, su apuesta es la de mantenerse por ahora como presidenta del partido regional, lo que le garantiza un papel protagonista a la hora de designar a los candidatos para la Asamblea madrileña y el Consistorio de la capital, y diseñar así el nuevo núcleo del PP de Madrid para cuando ella ya no esté. Se trata de su legado, pero la dirección nacional del partido no tiene la intención de ceder en sus competencias.
La negociación y el consenso entre la cúpula nacional y el partido en Madrid en la elaboración de equipos son obligados, pero permanece la sospecha de que en el fondo la presidenta esté dispuesta a «morir matando». Por ahora confirma que su voluntad es cumplir lo pactado con Rajoy y no compatibilizar la presidencia del partido en la región con la Alcaldía de Madrid si sale elegida el 24 de mayo. Eso sí, Aguirre deja claro el procedimiento. Continuará al mando de la formación hasta que se convoque un congreso ordinario. Nada de gestoras que sean vicarias o meros instrumentos de la cúpula nacional, ni tampoco deja margen a que se le sustituya sin más en una Junta Directiva Nacional del PP. Dirigentes del partido insisten en que en ese caso, el congreso regional debería tener lugar en verano, tras los comicios, aunque lo habitual, según los estatutos, sea su celebración después del cónclave nacional que también está pendiente sin fecha fijada. De esta manera, el presidente del Gobierno se garantizaría el control de Madrid para cuando todo el partido se reúna tras las elecciones generales para ratificar el liderazgo de Rajoy o darle la vuelta a la formación. En cualquier caso, las mismas fuentes señalan que la marcha de Aguirre debe darse por sentada tanto si gana como si pierde las elecciones de mayo porque en ese último caso, sostienen que estaría «deslegitimada» para continuar.