Rajoy se pone al servicio de Cifuentes en la pugna por el PP de Madrid
Cospedal recuerda a Aguirre que tendrá que ceder el mando del partido por un acuerdo.

Esperanza Aguirre aspira a ocupar la Alcaldía de Madrid y Cristina Cifuentes a presidir la comunidad.
Abierta la pugna entre Mariano Rajoy y Esperanza Aguirre por el control del PP de Madrid, los populares observan la política de gestos y se tientan la ropa antes de tomar partido por uno u otro bando. Por ahora, se han lanzado todas las señales de que Cristina Cifuentes es la apuesta del jefe del Ejecutivo y desde ayer ya nadie puede dudarlo.
Los efectivos de la cúpula nacional del PP se han puesto al servicio de la candidata Cifuentes para su campaña al Gobierno de la Comunidad de Madrid. Nadie ignora que del resultado que obtenga en los comicios del 24 de mayo dependerá en buena parte su peso futuro dentro del partido, y una victoria rotunda, que se presenta muy complicada, podría ser determinante para restar poder a Aguirre y los ‘aguirristas’ y hacerse con la presidencia del partido en Madrid.
«Cuando lleguemos a ese río, cruzaremos ese puente», reiteran fuentes cercanas a Cifuentes que, por ahora, sólo piensan en la campaña para las elecciones autonómicas. En ese viaje contarán con Juan Carlos Vera como director de campaña. Persona de confianza de Rajoy e incrustado desde hace años en el ‘aparato’ del PP, Vera coordinará sus nuevas funciones en Madrid con las de número dos del comité nacional, el órgano que fija la estrategia electoral en este 2015 de citas con las urnas.
Él estaba ahí incluso antes de que naciera el PP y se ha bregado en mil campañas, incluida la de Aguirre de 2003, algo que recuerda la propia Cifuentes. «Es una persona de mi confianza y de la confianza de Aguirre», incide. Los suyos aseguran que la candidata regional no quiere confrontación con la presidenta del PP madrileño, a cuyas «órdenes» dice estar. Por ahora, aspira a colocar en la lista autonómica a su equipo y poco más, aunque el recelo entre ambas es evidente.
María Dolores de Cospedal participó en el foro ABC-Deloitte en el que una de las imágenes del día fue la falta de imagen. No se produjo el tradicional posado junto a Aguirre y Cifuentes que se esperaba como símbolo de la polémica zanjada. Cospedal recordó a la presidenta del PP de Madrid que no tendrá que dejar su cargo por «incompatibilidades» con la alcaldía de la capital, sino porque se trata de un «acuerdo» que la afectada ha alcanzado con la dirección de los populares. Aún así, la número dos del PP quiso pasar página y cerrar el conflicto.