Gabilondo no seguirá «consignas» del PSOE si debe hacer pactos
La dirección insiste en que habrá que «armonizar» las alianzas.

El candidato del PSOE, Gabilondo, y el presidente de la comisión gestora del PSM, Simancas.
No sólo Susana Díaz se rebela contra la idea de que su política de pactos esté sujeta a las directrices del Comité Federal del PSOE. El candidato del partido a la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, también reivindicó ayer su «libertad» para encontrar aquellos aliados que, a su juicio, puedan servir para poner en práctica una propuesta para la que también reclama cierto grado de autonomía. «Que sepan los madrileños que las consignas no son lo que a uno le gusta y, además -enfatizó- no es lo que uno va a hacer».
No es que quiera líos. Al contrario de lo que ocurre con la dirigente andaluza, la posición de Gabilondo tiene poco que ver con el equilibrio de poder interno. Más bien está relacionada con el hecho de que, supuestamente, su gran baza frente a otros candidatos reside en el hecho de que él es un independiente que no está afiliado al PSOE y, por lo tanto, como defiende el propio Pedro Sánchez, encarna un deseo de acabar con endogamias y abrirse a la sociedad.
El ex ministro de Educación matizó en todo caso que es «muy leal al PSOE» y que en su toma de decisiones estará «atento» a todo lo que implican las siglas por las que concurre a los comicios del 24 de mayo y a sus «políticas globales». O sea, que quiere modificar las políticas públicas en Madrid porque piensa que han de ser consideradas «un bien público y una necesidad estricta». Y, sin embargo, aunque da por hecho que el programa de la aspirante del PP, Cristina Cifuentes, tendrá poco en común con este planteamiento tampoco da por totalmente cerrada la posibilidad de un entendimiento.
Quizá su ambigüedad se deba más al deseo de preservar durante la campaña su imagen dialogante para atraerse al votante de centro que a otra cosa, pero en el PSM hay quien cree que Tomás Gómez fue defenestrado, precisamente, porque él jamás se habría avenido a una solución que implicara un apoyo activo o pasivo al partido de Mariano Rajoy.
El caso es que todo apunta a que Pedro Sánchez se enfrenta a una situación interna difícil de manejar porque tras las elecciones autonómicas y municipales de mayo, según las encuestas, el abanico de posibilidades de pacto será amplio y contradictorio según los territorios. La dirección del partido reconoce que las federaciones tienen «autonomía para hacer sus propuestas», pero fuentes cercanas al secretario de Organización reconocen también que su intención es que la política de pactos sea «armónica».
En un intento de rebajar tensiones quizá precipitadas, especialmente con la presidenta de la Junta de Andalucía, en Ferraz insisten, aún asi, en que lo normal es que no haya «problemas». Defienden que habrá, como díce la propia Díaz, una mayoría suficiente para gobernar en solitario. Y en caso de que en ese u otro territorio no los haya, se aferran a la doctrina fijada por el secretario general la semana pasada: «Lo importante no es con quién sino para qué».