El PSOE pide sentar en el banquillo a Acebes y Cospedal por la caja B del PP
Manos Limpias también recurre para pedir la imputación de Rajoy y Cascos.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.
El Partido Socialista, acusación popular en la pieza separada papeles de Bárcenas, quiere ver en el banquillo de los acusados a María Dolores de Cospedal y a su inmediato antecesor en la secretaría del PP, Ángel Acebes.
Los socialistas, en un recurso de apelación ante el juez Pablo Ruz por su decisión de no procesar a ninguno de los responsables políticos de la formación popular por la caja B y limitar las responsabilidades a los extesoreros, aseguran que Cospedal y Acebes, al menos en 2008, cuando el dinero negro se usó para reformar la sede de Génova 13, estaban al tanto de la existencia de una doble contabilidad y que podrían haber incurrido en sendos delitos de falsedad documental y delito fiscal, tanto por el Impuesto de Sociedades como por el IVA, e incluso en delito electoral. Fue precisamente en ese año, cuando la Secretaría General pasó de Acebes, que la ocupaba desde 2004, a Cospedal, quien sigue ocupando este puesto en la actualidad. La formación que lidera Pedro Sánchez finalmente descartó, como había sopesado, pedir la imputación de Mariano Rajoy por los mismos hechos, ya que estatutariamente también el presidente del partido es responsable de las finanzas del PP.
Según el PSOE, en el procedimiento ya ha quedado probado que «existía una contabilidad B en el Partido Popular» que «era conocida por los órganos de gobierno del PP» y de forma particular por «todos los secretarios generales, e incluso sus presidentes». Los dirigentes populares desde 1990 —alegan los socialistas— sabían del dinero negro ya que, entre otras cosas, todos esos responsables «percibían complementos de su sueldo oficial en efectivo (sobres) canalizados al margen de la contabilidad oficial del partido». Y, por tanto, también debían conocer que esa «operativa B» se «nutría de donativos de empresarios».
Los letrados del partido de la oposición tiran de los apuntes contables de Luis Bárcenas para pedir el procesamiento de Cospedal y Acebes porque esos papeles prueban «a nivel indiciario» que «regularmente el secretario general del PP percibía la cantidad trimestral de 6.300 euros (2.100 euros al mes) hasta el año 2007 y que en el año 2008 se modificó la forma de pago al semestre por el mismo importe (12.600 euros)».
Otra de las acusaciones de esta pieza separada, Manos Limpias, también ha recurrido la decisión de Pablo Ruz de limitar las responsabilidades penales a los extesoreros Luis Bárcenas y Álvaro Lapuerta, al exgerente Cristóbal Páez y a los dueños y empleados de la empresa Unifica. El sindicato, no obstante, va más lejos que los socialistas y pide, además de la imputación de Cospedal y Acebes, la de Francisco Álvarez-Cascos, secretario general entre 1989-1999, y de Mariano Rajoy, quien ocupó ese cargo entre 2003-2004. Según Manos Limpias, los cuatro fueron «encubridores, cómplices y cooperadores necesarios» de los delitos cometidos por los extesoreros y el exgerente, ya que, recuerda, estatutariamente eran administradores de las finanzas del partido.