Rajoy glosa a Barcelona ante Mas como «honra de España»
Artur Mas junto a Mariano Rajoy, ayer en Barcelona.
Uno de los morbos de la cumbre Euromediterránea de Barcelona era ver juntos a Mariano Rajoy y a Artur Mas. El presidente del Gobierno presidió la inauguración del encuentro, mientras que el jefe del Ejecutivo autonómico, en tanto que autoridad anfitriona, hizo una intervención de bienvenida. Ambos aprovecharon sus alocuciones para lanzarse dardos velados y para polemizar en público, y ante la atenta mirada de los ministros de Exteriores de 36 países, sobre el proceso independentista catalán.
Empezó abriendo fuego Mas, que reivindicó los «nuevos horizontes» de Cataluña, siempre europeos. El presidente de la Generalitat, que hace dos años en un foro similar no pudo intervenir por problemas de protocolo con el Ejecutivo central, recordó las «profundas raíces» de Cataluña, que situó en un contexto solo europeo y mediterráneo. «Nuestra identidad no se ha perdido», dijo. Y se presentó como el 129º presidente de una de las «instituciones más antiguas» de Europa.
Rajoy, que en esta ocasión permitió la intervención de Mas para transmitir normalidad institucional, habló de un mundo «cambiante e interdependiente» y apeló a la «unidad» frente a la «disgregación».
«Llevamos muchos siglos de convivencia; lo que tenemos en común frente a los que nos separa debe ser la base de lo que nos sirva para avanzar», señaló. Pero además calificó a Barcelona como la capital «española del Mediterráneo», la que ha hecho «famoso», dijo, el nombre de España en la UE. Y citó a Cervantes para describir la capital catalana como una «grande, famosa, rica y bien fundada ciudad», que es «la honra de España y flor de las bellas ciudades del mundo».
La cumbre fue coinaugurada por Mariano Rajoy, quien situó el terrorismo yihadista como la principal «amenaza» de la UE y de los países ribereños del Mediterráneo. «Solo —alertó— actuando juntos podremos hacer frente a la maldad. Juntos somos más fuertes».
Rajoy negó que sea un combate religioso del islam contra Occidente. «Que nadie caiga en el burdo engaño de hablar del yihadismo como representante del islam. Que nadie se deje arrastrar por la falacia que nos habla de una lucha del islam contra Occidente. Los terroristas constituyen un desafío para todos.