El cabo Soria murió en Líbano por al menos cinco «errores» de Israel
Morenés, que no ve «intencionalidad» en el ataque, destaca que el estado hebreo admite su culpa.
El cabo del Ejército Francisco Javier Soria, un malagueño de 35 años, murió el 28 de enero en el sur del Líbano, donde formaba parte del contingente español de paz al mando de la ONU, como consecuencia de al menos cinco «errores» de la artillería israelí, que voló la torre avanzada de vigilancia en la que se encontraba con un potente proyectil lanzado desde una batería ubicada a unos 16 kilómetros.
Esta es la conclusión de las investigaciones sobre el suceso elaboradas por España, la ONU y un «equipo conjunto» hispano-israelí, según explicó ayer en el Congreso el ministro de Defensa. Pedro Morenés también indicó que el ataque israelí, que respondía a otro de la guerrilla Hezbolá en el que murieron dos soldados hebreos, «no tuvo ningún tipo de intencionalidad» contra las tropas de la Unifil (la misión de paz en la que participan 594 militares españoles), pero sí que fue «una imprudencia» en la que se cometieron «negligencias», como ha reconocido el propio Ejército de Israel.
Morenés rechazó que el Gobierno haya actuado en este asunto con «tibieza», como le reprochó la oposición, sino más bien al contrario, ya que destacó que ha logrado que el estado hebreo, «en un hecho sin precedentes», haya admitido sus «errores» y su «responsabilidad» en la muerte, que se haya comprometido a reparar el daño con una indemnización a la viuda y a su hijo, y que vaya a tomar medidas para que un caso así no se repita.