«Nuestra reacción a la 'Púnica' no podía ser otra; es que no había precedentes tan graves»

En una parte de la conversación, Herrera explica cómo fueron los momentos en los que el PP tuvo que reaccionar al golpe de la operación Púnica contra la corrupción en la Diputación de León, gobernada entonces por el sucesor de la asesinada Isabel Carrasco, Marcos Martínez Barazón.
—Cuando la gente peor lo está pasando saltan todos esos casos de corrupción. ¿Teme que la irrupción de la ‘operación Púnica’ en León les agüe estas elecciones?
—Todo caso de corrupción alarma y cabrea, sobre todo cuando la gente las está pasando canutas. Ahora bien, yo creo que la gente sabrá valorar la capacidad de reacción y nosotros, en el caso tremendo de León, donde además hablamos de una situación que venía producida después de lo que fue el drama del asesinato de Isabel, pues nuestra reacción es que no podía ser otra. Es que no había precedentes de alguien sobre quien un juez tomaba una decisión tan grave como la detención o la prisión provisional e incomunicada y que gobernara una institución democrática. Nosotros no nos apresuramos a condenar a Marcos Martínez, pero la situación era la que era y tuvimos que reaccionar. Esa capacidad de reacción yo espero que también se valore, sin olvidar que los casos de corrupción siempre dañan y desgastan.
—¿Pero les va a pasar factura en las urnas?
—Cansancio por la dureza de la crisis, desgaste por muchas medidas que tuvimos que adoptar y cabreo justificado por la corrupción. Son tres factores que encarecen mucho las cosas.
—¿Entiende que vayan imputados en las listas electorales?
—Lo que pasa es que como hay una absoluta indefinición del término imputado... Imputado en fases de juicio por delito de corrupción, pues no tiene ningún sentido. Me habla de casos administrativos o imputados que son declarados a testificar en unas diligencias previas sobre las cuales la propia justicia te advierte que no hay acusación... El término está muy devaluado y muy prostituido por nosotros mismos los políticos, que lo hemos utilizado para tirárnoslo a la cabeza.