LA TRASTIENDA ELECTORAL
¿Qué haría usted con Illán de Vacas?
El pueblo tenía una persona empadronada en 2013, tres en 2014 y ahora tiene siete.

Imagen de la iglesia de la localidad.
Tiene ayuntamiento y un alcalde que lo gobierna desde 1983. Y los principales partidos políticos manejan diferentes opiniones sobre si debe mantener su autonomía o integrarse en otro mayor. En España hay 8.117 municipios y 4.914 de ellos tienen menos de mil habitantes, según el Instituto Nacional de Estadística, y hay quienes consideran que son demasiados ayuntamientos.
De esos 8.117 municipios de España, más de una cuarta parte, 2.248, están en Castilla y León, donde además hay 2.233 entidades locales menores, dos tercios de las de todo el país. De los 2.248 municipios de Castilla y León solo 260 tienen más de mil habitantes, 57 localidades tienen más de 5.000, y quince, incluidas las capitales de provincia, más de 20.000 habitantes.
Ciudadanos y UPyD no solo apuestan por la fusión de los ayuntamientos de esos pequeños pueblos o de los servicios que prestan, sino que van más allá y aplicarían esa medida a los de menos de 5.000 habitantes, en el caso del partido de Albert Rivera, y a los de menos de 20.000 en el de Rosa Díez.
Esas propuestas desagradan a la Federación de Municipios y Provincias (FEMP), que argumenta que los ayuntamientos han demostrado su viabilidad al terminar 2014 con un superávit del 0,53 % del PIB mientras que las autonomías acumulaban un déficit del 1,66 %, y recuerda que la gran mayoría de los alcaldes de las localidades pequeñas no tiene sueldo. Más allá va la Federación de Entidades Locales Menores, que ha llegado a pedir que no se vote a Ciudadanos y a UPyD por su posicionamiento a favor de la fusión de ayuntamientos.
Hasta el punto de que el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, se ha visto obligado a aclarar que no proponer «quitar casas ni desmontar municipios», ni tampoco quitarles su nombre a los pueblos, sino fomentar la mancomunidad de servicios, como se ha hecho en otros países.
Los demás partidos se oponen a obligar a los municipios a agruparse, pero tienen diferentes enfoques y matices.
El PP, que llegó a barajar la concentración de municipios durante el debate de la reforma local, rechaza ahora a reducir el número de ayuntamientos, porque ya se han hecho modificaciones «de fondo y de forma» que hacen innecesaria esta medida. El secretario de Política Municipal del PP, Manuel Cobo, explica a Efe que la principal medida ha sido la potenciación de las diputaciones para garantizar los servicios a los municipios pequeños en asuntos como transporte o recogida de residuos. Los populares, recuerda Cobo, ya tuvieron este debate, incluso fueron «los primeros» en estudiarlo, pero han comprobado que la medida no está justificada porque objetivamente no supone un ahorro, porque son administraciones con superávit y además tampoco la quiere la sociedad.
Y porque hay razones subjetivas: el «sentimiento» de los ciudadanos, que no quieren que su pueblo como tal desaparezca y al tiempo reclaman cada vez una mayor cercanía institucional, en este caso del consistorio. Tampoco seduce la idea al PSOE, partidario, eso sí, de fomentar la fusión voluntaria, nunca forzosa, de los ayuntamientos de los pequeños municipios, según argumenta la secretaria de Política Municipal del partido, Adriana Lastra. Los socialistas consideran que «no tiene razón de ser» que haya municipios con tres habitantes, pero consideran que debe haber incentivos y compensaciones suficientes para que por sí mismos decidan agruparse.