El dueño de Avialsa atribuye el caso a una venganza de su ex gerente
El empresario Vicente Huerta, uno de los diez detenidos en la operación contra la corrupción en Valencia -entre ellos el hasta ahora delegado del Gobierno, Serafín Castellano-, ha atribuido el caso a una venganza del ex gerente de su empresa, Avialsa, al que denunció en 2013 por estafa y apropiación indebida.
«Es una venganza, sin duda, lo explicaremos debidamente, como toca. Os lo explicaremos la próxima semana con todo detalle en nuestras instalaciones», ha afirmado el propietario de Avialsa, tras declarar en el juzgado de Instrucción número 1 de Sagunto.
La defensa del empresario ha situado al ex delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana Serafín Castellano como «cabeza de turco» de una guerra interna en el seno de esta empresa, dedicada a los medios aéreos para la extinción de incendios.
Huerta, visiblemente fatigado tras haber participado en registros hasta las 5 de la madrugada y haber pasado la noche en dependencias policiales, ha sido el único de los detenidos en esta operación que ha respondido a las preguntas la juez y el fiscal anticorrupción Vicente Torres, que investigan un supuesta trama de adjudicaciones irregulares durante la etapa de Serafín Castellano como conseller de Gobernación.
El resto de detenidos, incluidos los otros dos que declararon ayer y los siete que lo hicieron el viernes, entre ellos el propio Castellano, se negaron a contestar.