Rajoy desinfla el alcance de los cambios anunciados en el Gobierno y en el PP
Varios ministros y dirigentes populares apuntan a que el presidente podría ejercer como el portavoz del Ejecutivo.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, atiende a los periodistas en Bruselas.
La Moncloa lanzó el lunes el mensaje de que los cambios en el Gobierno serían de calado y Mariano Rajoy desbarató ayer esa posibilidad. «Que no se genere tanta expectativa», reclamó el jefe del Ejecutivo porque, vino a decir, no va a ser para tanto.
Una modificación a fondo sería, según Rajoy, una nueva orientación de la política económica, pero eso «no lo vamos a cambiar», y es un dato del que «se pueden sacar algunas conclusiones». El primero, y obvio, es que no va a haber relevos en el equipo económico. El presidente del Gobierno lamentó que se hayan desatado todo tipo de especulaciones, pero «yo -subrayó- las expectativas no las he generado».
Él, no, pero sí un importante colaborador suyo, el secretario de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, quien anunció el lunes que las novedades serían de fondo, no «de chapa y pintura» porque «una remodelación cosmética no es una remodelación».
Mientras el presidente mantiene la incertidumbre sobre la renovación del Gobierno y del PP que tiene en su cabeza, ha comenzado a cobrar fuerza la idea de que él va a ser el nuevo portavoz gubernamental. Varios ministros y dirigentes del partido consideraron en las últimas horas que no es una idea descabellada. «Rajoy es quien mejor puede explicar lo que se ha hecho y cómo se ha hecho» porque «ha protagonizado, dirigido y liderado» toda la gestión gubernamental, comentó la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, hasta ahora encargada de esas tareas.
El portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, verbalizó por su parte el secreto a voces de las tensas relaciones entre Sáenz de Santamaría y la secretaria general del partido, Dolores de Cospedal. Esa relación, auguró, va a cambiar porque es «susceptible de mejora» y «ahora llega una nueva etapa en la que es esencial mejorar esa comunicación entre el partido y el Gobierno».
Quien no parece que vaya a ocuparse de la comunicación gubernamental es el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, cuyo nombre aparecía en muchas quinielas para relevar a la vicepresidenta en el papel de portavoz. Dijo que no se veía con esa responsabilidad porque el Ministerio requiere toda su «atención. No deja tiempo para otras cosas».
Pero no todos en el PP ven a Rajoy como portavoz. Esa exposición pública, dicen, supondría un notable desgaste político para el presidente, y además, argumentan, la facilidad de palabra no es su mejor facultad, aunque tenga tablas suficientes para sortear las situaciones complicadas.
Rajoy no dio ni media pista sobre este asunto y tras participar en Bruselas en la cumbre de la Unión Europea y los países de América Latina y el Caribe, se limitó a sugerir que los cambios que prepara no van a dejar boquiabierto a nadie. Preguntado incluso por el futuro papel de la vicepresidenta, solo acertó a decir que Sáenz de Santamaría «desempeña su labor francamente bien».
Lo que no le gustó a Rajoy ni a su equipo de colaboradores fue la ‘sinceridad’ de la presidenta del PP catalán en la cadena Cope. Alicia Sánchez-Camacho aventuró que uno de los cambios puede ser el del ministro de Educación, José Ignacio Wert, que «ha pedido irse» de embajador en París ante la OCDE, organismo ante el que su pareja, la ex secretaria de Educación Montserrat Gomendio ha sido nombrada directora general.
Pese a que Rajoy pidió que no se levantaran expectativas, Sánchez-Camacho hizo caso omiso y apostó por unos cambios «importantes», pero que no afectarán a Cospedal como secretaria general del PP. Avanzó asimismo que la crisis de Gobierno se producirá cuando el presidente del Gobierno regrese de Bruselas. Rajoy llegó ayer a media tarde a Madrid.
Desde La Moncloa recurrieron a las palabras del presidente en el sentido de que hará los cambios este mes, sin más precisiones. Fuentes del PP se inclinaron por situar la crisis en la próxima semana aunque había quien apuntaba al domingo. Eso sí, todos aceptan que no tienen ni idea de los planes de Rajoy.
Seguirá en Galicia
El presidente de la Xunta y líder del PP gallego, Alberto Núñez Feijóo, volvió a incidir ayer en que no ha habido cambios respecto a la posibilidad de que abandone su puesto para incorporarse al Gobierno y ha insistido en que su trabajo está en Galicia.
Además, preguntado por la posibilidad de que la actual vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, fuese la candidata de su partido a las elecciones generales, el titular de la Xunta se ha mostrado rotundo: «El candidato del PP de Galicia es Rajoy, no hay otro».