El PSOE cierra un pacto con Podemos para presidir Castilla-La Mancha
Es el primer acuerdo firme entre ambas fuerzas políticas para investir a un socialista tras las autonómicas del 24M.
Emiliano García-Page será, con toda probabilidad, el primer dirigente autonómico del PSOE investido gracias al respaldo de Podemos. Los socialistas de Castilla-La Mancha sellaron ayer, tras semanas de negociación, un acuerdo por el que se comprometen con las trece exigencias que les había planteado la formación que lidera Pablo Iglesias. Aún falta que la dirección regional del partido dé su visto bueno al documento mañana, pero ya se puede dar por hecho que la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, no podrá volver a gobernar.
El pacto por el que los dos diputados de Podemos sumarán su ‘sí’ a los 15 del PSOE pone el foco en medidas sociales y de regeneración democrática; un plan de emergencia ciudadana; otro de rescate habitacional; la recuperación de los servicios externalizados; medidas contra la pobreza energética, infantil, económica y de equidad en el acceso a los servicios públicos; iniciativas en favor de la dependencia; una reforma tributaria; una auditoria ciudadana; proyectos para fomentar la transparencia; una apuesta por la contratación pública; el fomento de la participación ciudadana; la creación simbólica de un escaño ciudadano y la reforma del Estatuto de Autonomía.
Las Cortes de Castilla-La Mancha se constituirán el jueves y la idea de los socialistas es que la investidura pueda celebrarse «cuanto antes». No es descartable que se adelante a la elección del presidente en la Comunidad Valenciana, donde Podemos ya suscribió el pasado jueves un acuerdo programático junto al PSPV y Compromís. En él no se habló nada sobre la jefatura del Gobierno y el partido de Iglesias animaba a Mónica Oltra a pelear por el puesto, pero la candidata de Compromís comunicó el viernes que dejaba vía libre al líder socialista, Ximo Puig, el más votado de las tres fuerzas de izquierda.
Otros posibles acuerdos entre el partido de Iglesias y el de Pedro Sánchez siguen pendientes. El de Extremadura es el menos complejo. En Baleares y Aragón hay disputa sobre quién debe encabezar el Ejecutivo. Y en Asturias es probable que el PSOE acabe gobernando con mayoría simple y sin apoyos dada la mala relación entre ambas fuerzas.