Recuperar el baloncesto de élite, misión de Agustinos y Fundación
Los dos equipos pujan por volver a situar a la ciudad en un status que perdió tras el adiós de Baloncesto León.
Hablar de deporte en León es hacerlo sin duda del baloncesto. El deporte de la canasta llevó en su día a León a un estatus relevante, especialmente cuando el club logró el ascenso a la élite, hecho de que este año se celebran las bodas de plata. Durante muchos años el Baloncesto León se convirtió en uno de los santos y señas y también en pionero a la hora de abrazar la máxima categoría deportiva. Su nombre arropado con diferentes apellidos según los patrocinadores se convirtió en habitual. Durante esos 25 años tanto en la Liga Endesa como en la LEB-Oro el club se hizo un nombre y también ayudó a que el deporte creciera en la ciudad. Pero esa trayectoria quedó rota en el año 2012 al entrar en concurso de acreedores y el posterior proceso de disolución. Fue el final de un camino plagado de éxitos y satisfacciones para los miles de aficionados al baloncesto de León. Pero no para este deporte sino un punto y aparte. Su legado hoy en día lo tratan de recoger el Agustinos E.Leclerc y el ULE Fundación. Los dos militan en la Liga EBA, la cuarta categoría del baloncesto español que tratan de dejar por escalones más altos. Por afición, tradición y también jugadores las metas están más altas. Este año se ha estado cerca de la LEB pero el reto pasa por alcanzarla cuanto antes, primero en Plata y en un futuro no muy lejano tal vez la Oro, antesala de la máxima categoría en la que León nunca debió perder si sitio.
Después de la decepción que supuso el adiós de Baloncesto León su semilla la han cogido dos clubes que representan además el trabajo de la cantera, el buen hacer desde la base con miras a poder desarrollar a través de ella un proyecto más ambicioso.
La afición sigue estando ahí y también esa historia de grandes gestas que en su día firmaba el Elosúa León hacia la élite. Agustinos Eras y Colegio Leonés Fundación Baloncesto León parecen ahora como los sucesores, el relevo a un pasado que llegó a su fin y un presente que se abre con muchas ilusiones. Eso sí, siempre con los apoyos necesarios para que no vuelva a suceder lo de Baloncesto León, un adiós que dejó huérfano de élite al deporte de la canasta en la ciudad pero que supuso que otros cogieran el relevo para empezar a construir proyectos consistentes que no muy lejano en el tiempo puedan trasladar a categorías superiores el poso baloncestístico leonés.