POLÍTICA
Rivera se lanza a la Moncloa como una alternativa 'sensata' a PP y PSOE
«El cambio no se puede hacer ni desde el inmovilismo ni desde el odio y la venganza», dice al presentar su candidatura

Rivera, ayer, en la presentación de su candidatura.
«Tengo un sueño para España». Albert Rivera tomó ayer prestadas las palabras que Martin Luther King pronunció en el histórico discurso que pronunció en agosto de 1963 sobre las escalinatas del monumento a Lincoln de Washington. Tras meses deshojando la margarita entre las generales y las autonómicas catalanas, el líder de Ciudadanos usó la misma fórmula que el mítico defensor de los derechos civiles para anunciar su candidatura a las primarias de la formación en las que los militantes elegirán a su cabeza de lista a la Moncloa.
El sueño de Rivera se centra en convertirse en presidente para construir «una nación más próspera económicamente, más justa socialmente y más fuerte democráticamente». El político catalán explicó que da este paso convencido de sus posibilidades para superar en las urnas a populares y socialistas. También de que sólo él y Ciudadanos pueden liderar «el cambio sensato» que necesita España. «El cambio no se puede hacer ni desde el inmovilismo —dijo en referencia PP y PSOE— ni desde el odio y la venganza», añadio en alusión a Podemos.
Cuestionado sobre si tras unas generales para las que las encuestas pronostican un ajustado resultado con hasta cuatro partidos en disposición de victoria se inclinaría por pactar con PP o PSOE, el diputado catalán afirmó que no se plantea ese escenario porque está convencido de que Ciudadanos será primera fuerza. En un escenario de pactos, abogó además por un ejecutivo en minoría del partido más votado para «no formar tres gobiernos distintos dentro de uno».
Ilusión y esperanza
Como forma de alcanzar la Presidencia del Gobierno, Rivera reivindicó la ilusión y la esperanza frente al odio, la venganza o el miedo que, mantuvo, abanderan otros partidos. Por eso, anunció que su primera medida de resultar elegido próximo jefe del Ejecutivo será «acabar con los bandos» y sentarse con todos los partidos para acometer reformas como la judicial, la electoral o la educativa.
«He escuchado a Pablo Iglesias decir que el miedo debe cambiar de bando. Pues yo no quiero ni miedos ni bandos», apuntó. «España —continuó Rivera— necesita un cambio desde la centralidad y la innovación para hacer una política del siglo XXI, que no dé la espalda a los ciudadanos, en la que haya democracia y no bandos, donde no haya sectarismo sino convivencia y donde no se considere como adversarios a los compatriotas». Rivera incidió en que, además del sentido de responsabilidad, este primer paso que en su intención en llegar hasta la Moncloa lo da en base a la ilusión que siente cada mañana al levantarse para trabajar por el interés general. «Tengo ilusión y esperanza por dedicar parte de mi vida a mejorar la de mis compatriotas y dejar un mejor país a nuestros hijos, participando del nuevo cambio que se avecina en España», señaló.
En la línea política que ha defendido a lo largo de sus ocho años como diputado en el Parlament, Rivera abogó por una España diversa pero unida y orgullosa de sus símbolos.