Susana Díaz traslada a Madrid su enfrentamiento con Pedro Sanchez
El secretario general convoca un congreso extraordinario el 31 de julio.

Díaz mantiene su enfrentamiento con Sánchez.
Pedro Sánchez ganó. No habrá primarias para elegir al candidato del PSOE a las generales porque nadie más dio el paso de presentarse a la convocatoria y quienes lo hicieron, cuatro desconocidos, no lograron más que un puñado insignificante de avales. Pero la guerra interna entre el secretario general y Susana Díaz sigue abierta y ha encontrado un nuevo cauce en el ámbito más inesperado: el congreso extraordinario que el Partido Socialista de Madrid celebrará el próximo 31 de julio para elegir al sustituto del defenestrado Tomás Gómez. En condiciones normales, el proceso no habría pasado de ser una pugna de interés casi exclusivamente regional, pero ambas partes son conscientes de que esta vez hay algo más en juego.
Sánchez ya ha trasladado a su círculo de afines que, ocurra lo que ocurra en las próximas elecciones generales, él tiene intención de seguir siendo secretario general.
Ese elemento es clave para entender por qué decidió, de la noche a la mañana, convocar el congreso del PSM, en pleno verano, cuando lo que se había trasladado al partido era que la gestora que presidía Rafael Simancas desde que se fulminó a Gómez iba a prorrogar su mandato hasta después de las generales. O sea, que se esperaría al congreso ordinario para elegir al nuevo líder regional. Ni siquiera en su propia ejecutiva esperaban otra cosa.
El que golpea primero golpea dos veces y en Ferraz pensaron que de ese modo, tendrían mayores posibilidades de garantizarse un cierto control de una de las federaciones tradicionalmente más díscolas del partido. Esa lectura es la que, según fuentes del partido, hizo saltar de su asiento no sólo a la líder de los socialistas andaluces sino a todos los que la tienen como referente interno, mantienen una actitud crítica hacia Sánchez y consideran que hay que ir preparando el terreno ante su eventual fracaso en los próximos comicios.
Un grupo en el que entran actores como el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero -que ya intentó convencer, sin éxito, a Eduardo Madina para que se presentara ahora a las primarias para ser candidato a La Moncloa-, el propio diputado vizcaíno, el exvicesecretario general del PSOE, José Blanco, Carme Chacón o el aniquilado Gómez.
Cada uno en su ámbito de influencia ha movido sus hilos para dar la máxima proyección a la candidatura alternativa a la del aparato federal.