Rajoy defiende la acción del Gobierno y su apoyo hacia las víctimas del terrorismo
El presidente recibe críticas a sus políticas en el homenaje a la fundadora de AVT.

Rajoy durante la entrega de la Medalla de la Orden del Mérito Constitucional.
El tributo a Ana María Vidal-Abarca, fundadora de la Asociación de Víctimas del Terrorismo y fallecida el pasado 15 de junio, brindó ayer a Mariano Rajoy la posibilidad de buscar la reconciliación con un colectivo, el de las víctimas, que durante toda la legislatura se ha sentido «traicionado» por la política antiterrorista sostenida por el PP desde que en 2011 ganó las elecciones. Pero ni el acto de entrega de la Medalla de la Orden del Mérito Constitucional concedida por el Gobierno a Vidal-Abarca, y recogida por su primogénita, sirvió para cerrar el boquete abierto en los últimos cuatro años.
En presencia del jefe del Ejecutivo, de la vicepresidenta y el ministro del Interior, la hija mayor de la homenajeada, Ana Velasco, reprochó a los poderes públicos tanto la llegada a las instituciones de partidos de la izquierda abertzale, «que se sustentan en la justificación disimulada de la maldad absoluta», como las puestas en libertad de etarras. «Desengaños» causados, a su juicio, por «pura debilidad política» del Gobierno.
En el palacio de la Moncloa, Velasco repasó el «escepticismo», la «tristeza» y la «inquietud» de su madre en sus últimos días por la forma en la que los ejecutivos han afrontado la lucha contra el terror. «Ella estaba inquieta por las opacidades, por las cesiones; estaba dolorida por las excarcelaciones tras ridículos incumplimientos de condena de los más atroces asesinos en serie; y estaba preocupada por los casi 400 asesinatos cometidos por ETA aún sin resolver», señaló emocionada tras poner en valor la memoria de Vidal-Abarca.
No es la primera vez que el presidente del Gobierno recibe la reprobación pública de las mismas víctimas que se manifestaban junto al PP en los años de oposición a los Gobiernos socialistas de José Luis Rodríguez Zapatero. De ahí que Rajoy tratara hoy de tender puentes y cerrar heridas, sin dejar de reivindicar en cualquier caso el trato dispensado por su gabinete a quienes sufrieron el terrorismo. «Os pido que entendáis este homenaje como lo que también es -reclamó- un reconocimiento a Ana María y a lo mucho que debemos a las víctimas del terrorismo, y una prueba visible del afecto que todos los españoles os tenemos y del lugar insustituible que ocupáis en nuestros pensamientos, en nuestro corazón y en nuestra acción política».
En el discurso del presidente no faltaron las manos tendidas para construir una única visión de lo acontecido en el País Vasco en las últimas décadas. «Seguimos necesitando vuestro compromiso, vuestra inspiración y vuestro ejemplo cívico, os queremos presentes en nuestra vida pública, nos es imprescindible vuestro testimonio para fijar el relato».
Ángeles Pedraza ha encabezado las críticas al Gobierno de Rajoy frente al que la asociación llamó a manifestarse el pasado 24 de enero. Entonces, «la inacción» del presidente, motivó que el colectivo saliera a la calle.