Cinco diputados del PP no apoyan la reforma del aborto de su partido
Ven una traición a los electores mantener la ley de plazos.

El ministro Alonso durante el pleno en el que se debatió la reforma del aborto.
Cinco diputados del PP rompieron ayer la disciplina de voto cuando el Congreso aprobó, con los únicos apoyos de populares, Unió y Foro, la reforma de la ley del aborto que obliga a las chicas de 16 y 17 años a contar con el permiso expreso de sus padres para someterse a una interrupción del embarazo. Cuatro, Eva Durán, Lourdes Méndez, Antonio Gutiérrez y Eugenio Azpiroz, votaron contra el texto de la iniciativa de su propio partido y uno, Javier Puente, se abstuvo.
Los diputados díscolos, que pertenecen al ala más conservadora, consideran insuficiente y una traición que la reforma del aborto que el PP prometió en su programa electoral se reduzca a este cambio mínimo, porque en la práctica, entienden, lo que hace es dar por válida la ley de plazos en vigor, aprobada en 2010, que los populares tienen recurrida ante el Tribunal Constitucional. Los rebeldes reclaman el retorno a una ley de supuestos, incluso más restrictiva que la de 1985, similar a la que el Gobierno acabó vetando por motivos electorales a Alberto Ruiz-Gallardón, lo que le llevó a dimitir como titular de Justicia.
La ruptura de la disciplina de voto no fue mayor porque el Gobierno y la dirección del grupo parlamentario convencieron el miércoles a Carlos Salvador, el único diputado de su socio electoral Unión del Pueblo Navarro, para que retirase las 18 enmiendas a la reforma, que patrocinaban la vuelta a una ley de supuestos, a cambio de impulsar desde el Ejecutivo un plan de ayuda a la maternidad. Algunos diputados del PP tenían previsto apoyarlas, en contra del ‘no’ del partido, por contener unos argumentos idénticos a los que los populares usaron en 2010 para recurrir la ley de plazos socialista ante el Constitucional.
La mini rebelión parlamentaria, atípica en un partido con férrea disciplina como el PP, tenía el precedente del 14 de abril, cuando los mismos cinco diputados rompieron la disciplina de voto y se negaron a la toma en consideración por el Congreso de la ley aprobada ayer.
La Conferencia Episcopal pidió antes de la votación a los diputados del PP que mantuviesen su rechazo histórico al aborto.
El PP, que sanciona estas indisciplinas con multas de entre 300 y 600 euros, no quiso ejecutar los expedientes en vísperas de las elecciones municipales del 24 de mayo y prefirió esperar a ayer, para ver si la rebeldía se reiteraba. Fuentes populares, que se mostraron satisfechas porque consideran que la disidencia en el grupo fue mínima, indicaron que se esperará a instruir las sanciones disciplinarias a que en septiembre la norma se apruebe en el Senado, donde también podría haber algún voto discrepante. El partido rechazó, como mantienen los críticos, que dé por válida la actual ley de plazos por no haberla cambiado. Simplemente, aseguran, que no se plantearán cambiar la norma de 2010 hasta que el Constitucional diga si tiene o no aspectos ilegales.