La trama se puso en manos de una pitonisa que era muy poco vidente
En las decenas de miles de folios del sumario del caso Púnica también hay espacio para pasajes surrealistas. Entre ellos, destaca el hecho de que el número 2 de la trama, David Marjaliza, sabedor (gracias a los chivatazos de un guardia civil ‘untado’) que la Audiencia Nacional seguía muy de cerca los pasos de la red corrupta, en lugar de intentar ocultar sus movimientos o encomendarse a un buen abogado, se puso en manos de una pitonisa para que le resolviera sus problemas con la justicia.
Lo más divertido del asunto es que la «vidente Paloma» garantizó hace un año a Marjaliza que la investigación de la Audiencia Nacional no iba a ir ningún sitio. El empresario, a pesar de los optimistas vaticinios, lleva ocho meses en la cárcel.
Un gran negocio
El pinchazo que reveló las extrañas creencias de Marjaliza fue el pasado verano. El empresario llamó a una mujer, que no ha podido ser identificada, a la que aparentemente había enviado a consultar a la médium. Lo que la ‘enviada’ le dijo a Marjaliza le dejó tranquilo: «dice que te vas a meter en un negocio muy grande y que lo vas a sacar para adelante peleando».
«Luego le he preguntado por lo de la Audiencia Nacional. Paloma dice que es una cosa absurda» y que cuando se resuelva «nos vamos a descojonar». «Me ha dicho que te diga que estás a salvo y que no te preocupes por nada», le explicó la mujer, quien insistió en que la vidente, que también le echó las cartas, no veía ningún problema a corto plazo para Marjaliza. Es más que iba a recibir mucho dinero en breve.
La vidente ‘Paloma’ no es la única médium a la que se encomendó la trama. Marjaliza, según apuntan las escuchas, también envió a otro de sus hombres de confianza, Antonio Cándido Ruiz García (administrador y socio de sus empresas) a Badajoz para consultar a otra vidente. La bruja extremeña se contentó con 20 euros por la consulta empresarial del más allá.