Picardo acusa al PP de usar el Peñón para tapar los casos de corrupción
El ministro principal de Gibraltar asegura que cada agosto Madrid redobla su presión sobre la colonia .
El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, echó ayer más leña al fuego en el último conflicto surgido entre España y el Peñón. El dirigente de la colonia acusó al Gobierno del Partido Popular de ordenar cada mes de agosto incursiones en aguas gibraltareñas con el objetivo de desviar la atención sobre los problemas de corrupción que le afectan.
«Es agosto y la clase política española quiere mantener fuera de las portadas de los periódicos todo tipo de cosas», afirmó Picardo durante una entrevista en el canal británico ITV . El ministro principal se mostró muy crítico con la operación que lanzó la Guardia Civil el pasado domingo para atrapar a unos supuestos narcotraficantes en las cercanías de Gibraltar. Picardo acusó a las fuerzas de seguridad españolas de una «innecesaria imprudencia» y de poner en peligro a las personas que estaban en la costa a apenas 50 metros de donde se produjo la persecución.
El dirigente del Peñón llegó a culpar al instituto armado de que uno de los tres presuntos traficantes lograra escapar. «Los ciudadanos de ambos lados queremos ver que se detiene a personas de implicadas en actividades criminales. No queremos ver cómo huyen sólo porque alguien decide que quiere presumir», dijo.
La versión que mantienen Londres y Gibraltar es que las aguas que rodean la costa del Peñón son de soberanía propia y la Guardia Civil no puede penetrar en ellas. No obstante, España no reconoce tal posibilidad toda vez que en el Tratado de Utrecht, por el que en 1713 entregó la colonia a Reino Unido, solo se menciona la cesión del puerto, en ningún caso la de las aguas que rodean el enclave. Por lo tanto, según la posición de Madrid, la Guardia Civil no tenía porque advertir a la policía de la colonia sobre su operación del domingo porque se desarrolló en aguas españolas. Mientras Londres y Madrid cruzan acusaciones, la Unión Europea pasó hoy de puntillas sobre esta enésima polémica. El Ejecutivo comunitario se limitó a comentar que se trata de un conflicto bilateral entre dos estados.