El PSOE quiere llevar a Fernández ante los tribunales por su cita con Rato
Los socialistas denuncian al ministro por la presunta comisión de tres delitos.

Antonio Hernando, ayer, en la Fiscalía General del Estado.
Suceda lo que suceda hoy en la comisión de Interior del Congreso de los Diputados, el PSOE no va a tirar, ni mucho menos, la toalla en lo que ya se conoce como el caso Fernández-Rato. Es más, los socialistas ya no se conforman ni siquiera con la improbable dimisión del ministro por las responsabilidades políticas tras la polémica reunión del pasado 29 de julio entre el titular de Interior y el exvicepresidente económico. Quieren ver a Fernández imputado penalmente ante los tribunales y respondiendo por los delitos más graves que puede cometer un servidor público y que podrían acarrearle una pena de hasta 22 años de inhabilitación y cinco de cárcel.
El partido de oposición sacó ayer la artillería gruesa, y sin esperar a las explicaciones del titular de Interior ante el Parlamento, presentó ante la Fiscalía General del Estado una denuncia contra Jorge Fernández Díaz por los ilícitos de prevaricación, omisión del deber de perseguir delitos y revelación de secretos.
La demanda sostiene que la versión oficial que Fernández dio el pasado 10 de agosto a través de una nota oficial «se ha demostrado falsa en prácticamente todos sus extremos». En particular, la denuncia —que firma Antonio Hernando, el portavoz parlamentario del PSOE— incide en que el propio Rodrigo Rato ha desmentido a Fernández, cuando este último afirmó que fue un encuentro «exclusivamente personal» y «completamente al margen de la situación procesal» del imputado. Rato afirmó que hablaron «de todo» lo que «está pasando».
También sostienen los socialistas que Fernández faltó a la verdad al afirmar que las investigaciones a las que está sometido Rato las están dirigiendo la autoridad judicial, la Fiscalía Anticorrupción y la Agencia Tributaria, ya que desde mayo la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil tiene la misión de investigar el posible blanqueo del expresidente de Bankia.
A rebato
Mientras tanto, en la sede del Paseo de la Castellana 5, ayer, tras varios días en shock y empeñándose en negar la envergadura de la crisis abierta , se tocó finalmente a rebato para intentar salir del atolladero. Fernández, decidió abandonar las posiciones defensivas de los últimos días —en los que su única maniobra fue la nota de prensa que complicó aún más la situación— para pasar al ataque. El ministro movilizó los servicios jurídicos de su departamento para ver la posibilidad de ejercer acciones penales contra el PSOE.