El independentismo recurre a «la España de Aznar» para captar a los indecisos
Una encuesta aleja a la suma de Juntos por el Sí y la CUP de la mayoría absoluta necesaria.

Oriol Junqueras y Artur Mas, la semana pasada.
Junqueras echó mano de «la España de Aznar» como elemento movilizador ante el elevado número de indecisos. La apelación a esa etapa de marcado carácter antinacionalista es, a juicio, del soberanismo el mejor acicate para llevar a su terreno a los votantes que aún no han tomado partido.
El movimiento de la candidatura Juntos por el Sí, en la que están integrados Convergència, ERC y las plataformas soberanistas, no es en absoluto inocente porque la batalla en el segmento de los indecisos parece que será determinante en los comicios del 27 de septiembre. El porcentaje de los que no saben o no contestan qué van a votar dentro de un mes es mayor que el de intención de voto. Por ello, en la lista de Mas han tocado a rebato y se han propuesto, además de movilizar a los convencidos, llegar también a los que dudan, advirtiendo de que si el independentismo no obtiene una victoria calara e incontestable, quienes se llevarán el triunfo serán Aznar y Rajoy. «Si gana el no, la España de Aznar se sentirá más fuerte que nunca», se afirma el argumentario de campaña de la candidatura de Romeva, Mas y Junqueras.
España «hostil»
Una apelación al miedo, aireando la figura del ex presidente del Gobierno, a quien el secesionismo sitúa como el autor intelectual de la España «hostil y recentralizadora», que «amenaza y maltrata» a Cataluña. Ni que decir tiene, que el argumentario ignora que el nacionalismo catalán pactó con Aznar el pacto del Majestic en 1996 por el que el PP accedió al Gobierno por primera vez. El otro punto sobre el que pondrán el acento los candidatos de la lista de Mas para seducir a los cientos de miles de votantes que se debaten entre el independentismo, la abstención y el resto de fuerzas, sobre todo Unió, o Catalunya sí que se puede, según la orientación ideológica, será presentar la secesión como la solución de todos los males que aquejan a la sociedad catalana. «Tenemos un estado en contra y necesitamos uno que nos vaya a favor», dice el ideario. «Queremos una vida mejor» añade.
«Sin herramientas no se puede construir el estado del bienestar que necesitamos. Los recortes terminan sólo con un estado propio. Haremos un país más democrático, más justo y más próspero», remata el único documento que la candidatura independentista ha logrado consensuar hasta la fecha.