La Unión Europea da por segura la expulsión de Cataluña en caso de secesión
El independentismo minimiza la declaración y la achaca a la presión diplomática.
Al independentismo cada vez le resulta más complicado defender que una eventual secesión será una bendición para Cataluña y que, entre otras cuestiones, no pondrá en peligro su permanencia en la Unión Europea y en el euro.
Dos días después de que el presidente Barack Obama defendiera una España «fuerte y unida», Bruselas se unió ayer al elenco de mandatarios internacionales que en los últimos meses han advertido al soberanismo de que un Estado catalán quedaría aislado internacionalmente. El Ejecutivo comunitario fue taxativo y dejó claro que si una región de un Estado miembro de la Unión se declara independiente estará «automáticamente fuera» de la UE. La posición de la Comisión la expresó ayer la portavoz del actual Gobierno europeo, pero es la misma que han defendido Romano Prodi y José Manuel Durao Barroso. «Si una parte de un Estado se convierte en un país independiente, los tratados ya no se aplicarían a este territorio y la nueva región independiente se convertiría en un tercer país respecto a la Unión Europea y podría solicitar convertirse en miembro de la UE», señaló Margaritis Schinas, portavoz del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Una declaración similar a la que pronunció recientemente David Cameron, que advirtió de que el nuevo Estado deberá ponerse a la «cola» para pedir su ingreso.
El presidente de la Generalitat ha reconocido en alguna ocasión que una Cataluña independiente podría quedarse fuera, pero desde el inicio de la campaña lo niega. El argumentario del secesionismo dice que la UE siempre es pragmática, que no será capaz de expulsar a 7,5 millones de ciudadanos que ya son europeos, que no hay ningún tratado que diga lo que mantienen los portavoces comunitarios y que la UE sabrá encontrar la solución, como lo hizo, por ejemplo, con la reunificación alemana. Una vez más, como ocurrió cuando Angela Merkel, David Cameron o Barack Obama hicieron referencia al pleito catalán, desde Juntos por el Sí pusieron el acento justo en lo que no dijeron todos estos mandatarios internacionales. La Generalitat volvió a restar importancia al pronunciamiento de Bruselas e insistió, como con Obama, en la teoría de que detrás de las declaraciones está la diplomacia española, que está presionando entre bambalinas a las cancillerías para que hagan pronunciamientos durante la campaña.