La Fiscalía ve adecuado imputar ahora a Mas porque antes era «poco sensato»
La Fiscalía considera que habría sido «poco sensato» que el juez que investiga el 9N hubiera interrogado al presidente catalán, Artur Mas, «en pleno proceso de formación de la voluntad popular», por lo que ve adecuado que el TSJC haya respetado el «proceso electoral» y le haya imputado tras el 27S.
En una nota, la Fiscalía Superior de Cataluña advierte que atribuir una «intencionalidad política» a la fecha fijada por el magistrado para interrogar a Mas, el próximo 15 de octubre, relacionándola «con presiones de otros poderes del Estado e incluso con connotaciones históricas (coincide con el 75 aniversario del fusilamiento de Lluís Companys), atenta gravemente contra la independencia del Poder Judicial y contra el propio sentido común».
Según la Fiscalía, la fecha elegida por el juez del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) «ha respondido adecuadamente tanto a la necesidad de recoger un mínimo de evidencias sobre los hechos objeto de la investigación como al respeto al reciente proceso electoral», ya que habría resultado «ciertamente poco sensato» recibir declaración a Artur Mas como imputado «en pleno proceso de formación de la voluntad popular».
Tan sólo dos días después de las elecciones catalanas del 27S, el juez del TSJC que instruye la causa sobre la consulta del 9N acordó el martes citar como imputado al presidente en funciones de la Generalitat, así como a las dos otras querelladas: la ex vicepresidenta Joana Ortega y la consellera en funciones de Enseñanza, Irene Rigau, que comparecerán el próximo 13 de octubre.
La Generalitat denunció el martes que estas imputaciones suponen un «juicio político» a Mas, mientras que los partidos y las asociaciones independentistas alertaron sobre un uso partidista de las instituciones.
Por el contrario, la Fiscalía Superior de Cataluña exigió ayer respeto a la independencia judicial y ha deplorado «las actuaciones que, desde ámbitos políticos y mediáticos y de forma interesada, cuestionan su legitimidad». La Fiscalía considera «ineludible» salir al paso de algunas «afirmaciones mediáticas y políticas» y aclara que el ministerio público defendió ante el magistrado instructor, Joan Manel Abril, que no correspondía interrogar a Mas en plena campaña electoral, «como alguna parte pedía».