La AN reabre el caso contra Zapata por humillar a las víctimas
Prospera el recurso de una fiscal contra el auto en el que Pedraz archivó el asunto.

El concejal de Ahora Madrid, Guillermo Zapata.
La Audiencia Nacional ha ordenado al juez Santiago Pedraz que interrogue al concejal de Ahora Madrid Guillermo Zapata como imputado por un delito de humillación a las víctimas del terrorismo por el tuit que publicó sobre Irene Villa en 2011, al entender que con ese comentario menospreció a todas la víctimas de ETA.
La sección segunda de la Sala de lo Penal ha admitido el recurso de la fiscal Blanca Rodríguez contra el auto en el que Pedraz archivó este asunto el pasado 2 de julio tras recibir una carta de Irene Villa en la que aseguraba que el tuit de Zapata sobre ella no ha afectado a su persona ni le ha causado humillación, sino que lo considera chistes de humor negro.
En un auto, la sala entiende que no es suficiente para archivar esta causa el perdón de Irene Villa porque «no estamos ante una sola expresión relacionada con una víctima del terrorismo, sino ante varias manifestaciones que todas juntas, como mínimo, pueden indicar un cierto grado de desprecio a las víctimas del terrorismo y una cierta y bastante manifiesta trivialización del terrorismo que podría exceder de lo que es un mero ejercicio del humor negro».
Tras conocer la reapertura del caso, el Ayuntamiento de Madrid ha asegurado que Guillermo Zapata es «el primero» que quiere explicar «quién es, qué hace y qué piensa» y ha añadido que el concejal irá a testificar «el día que sea requerido».
«Se respetan las decisiones de los tribunales y la independencia de la justicia, como no podría ser de otro modo», han indicado desde el equipo de Gobierno de Manuela Carmena, mientras que el PP de Madrid ha lamentado a través de su cuenta de Twitter que el concejal siga «sin dimitir» tras reabrirse la causa contra él.
El comentario por el que deberá declarar como imputado el concejal del distrito Fuencarral-El Pardo fue publicado en su perfil de Twitter el 31 de enero de 2011 y en él decía: «Han tenido que cerrar el cementerio de las niñas de Alcàsser para que no vaya Irene Villa a por repuestos».
La sala tiene en cuenta «las circunstancias personales del autor de los actos, puesto que el hecho de que un personaje sea público y tenga trascendencia pública aumenta exponencialmente el efecto del mensaje» y el que se haya hecho «de repente conocido» hace que tenga trascendencia «todo lo que diga o haya dicho en el pasado».
«El derecho a bromear como ejercicio de la libertad de expresión está limitado por el derecho de las víctimas y sus familiares de que no se trivialice, ni se banalice, restándole importancia al dolor que ha padecido», subraya el auto del que ha sido ponente el magistrado Enrique López (recusado en el caso Gürtel).
Santiago Pedraz, que había llamado a declarar a Zapata porque sus tuits generaron «descrédito, menosprecio y humillación» a las víctimas del terrorismo, optó por archivar la causa en julio tras recibir una carta de Irene Villa en la que lo exculpaba y aseguraba haber «convivido desde el atentado terrorista con este tipo de humor negro».