El PSOE se enreda ahora con la iniquidad del cupo vasco
No ha salido aun del incómodo debate sobre cómo debería denominarse a Cataluña si se reforma la Constitución y el PSOE ya se ha enredado en otro de esos asuntos espinosos en los que difícilmente se puede contentar a todos: el de si es justo o no el resultado que arrojan el concierto vasco y el convenio navarro, dos sistemas de financiación diferenciados del general.
Las voces de alarma empiezan a oírse en el PSE, que no afronta las próximas elecciones generales en las mejores condiciones y teme que las críticas a la aplicación de un modelo incuestionable en el País Vasco sean su puntilla definitiva. «Demasiados responsables políticos se reafirman atacando a otras comunidades y eso es un desastre», reprocha un importante dirigente, molesto por las exigencias de una revisión lanzadas en los últimos días por la andaluza Susana Díaz, pero también por el valenciano Ximo Puig. En realidad, el primero en abrir la espita, la semana pasada, fue el propio Pedro Sánchez.