La justicia catalana cree que las concentraciones coaccionan
El apoyo a las imputadas Ortega y Rigau indigna a la judicatura.

Concentración, ayer, a las puertas del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.
El independentismo cerró ayer filas en torno a Joana Ortega e Irene Rigau y aprovechó su cita para declarar como imputadas ante el tribunal superior de Cataluña, por su actuación en la organización de la consulta alternativa del 9-N, para hacer un alegato contra la justicia española, insistir en el discurso del ataque del Estado contra las libertades de Cataluña y acelerar el proceso de desconexión con España.
Rigau y Ortega fueron arropadas por el Gobierno catalán en pleno, a excepción de Artur Mas, que por la mañana, cuando declaró la consejera de Educación, tenía un acto en el que coincidía con el rey y, por la tarde, ante la comparecencia de su exvicepresidenta, alegó motivos de agenda. Tampoco estuvo el presidente de Esquerra, Oriol Junqueras. Pero salvo Mas y Junqueras, no faltó casi ninguno de los dirigentes destacados del secesionismo —Convergencia, Esquerra, CUP, ANC y Ómnium—, que acompañaron a Ortega y Rigau hasta las escalerillas del tribunal como acto de protesta contra el que consideran un «juicio político» para «criminalizar» el proceso catalán.
Las concentraciones indignaron a la judicatura. La sala de Gobierno del tribunal superior las calificó de «ataque directo y sin paliativos a la independencia judicial» que pone «en entredicho» uno de los pilares esenciales del Estado constitucional. «No podemos permanecer impasibles cuando constatamos que se convocan manifestaciones y concentraciones en la puerta del palacio de justicia con el objetivo de cuestionar la legitimidad de los jueces e influir en su toma de decisiones», afirmó en un comunicado. Además del ‘paseíllo’, el independentismo organizó una concentración ante el palacio de justicia, en la que participaron sobre un millar de personas, que no pararon de proferir gritos a favor de la independencia y de reclamar unidad a Junts pel Sí y la CUP, inmersos en plena negociación. A última hora de la tarde, miles de personas se manifestaron también en la plaza Sant Jaume de Barcelona y en otras plazas de Cataluña para protestar contra la «indecencia» de querer procesar a tres miembros del Gobierno catalán por poner las urnas el 9-N.