Ascendido uno de los mandos policiales que fue imputado en el caso Gao Ping
La Fiscalía ha recurrido la decisión del juez de sacar de la causa al inspector Miguel Ángel Gómez Gordo.
El Ministerio del Interior ascendió oficialmente el pasado 7 de octubre a inspector jefe a Miguel Ángel Gómez Gordo, el primer mando imputado en el caso Emperador por -según la Fiscalía- haber recibido regalos de la red del empresario Gao Ping por valor de cerca de 6.000 euros.
Gómez Gordo, jefe del Grupo V de la Brigada de Extranjería y Documentación y detenido el 16 de octubre de 2012, entró en el concurso para ascender el pasado marzo, cuando aún estaba imputado en la Audiencia Nacional por un delito de cohecho por facilitar y agilizar trámites de residencia para ciudadanos chinos a cambio de «dádivas y recompensas», según consta en un informe de la Fiscalía Anticorrupción.
El pasado agosto, no obstante, el juez Fernando Andreu le retiró la imputación al poco de hacerse de nuevo con la causa, que el magistrado había abandonado previamente por su amistad con otro de los imputados, el comisario Carlos Salamanca. Cuando la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional archivó la imputación contra Salamanca con la oposición de la Fiscalía, Andreu se volvió a hacer con el caso para, acto seguido, sacar de la causa a Gómez Gordo. Esa decisión, no obstante, ha sido recurrida por la Fiscalía que sigue considerando que el ahora inspector jefe se dejó cohechar por la red que dirigía Gao Ping. Es más, que mantenía un «trato directo» con el empresario acusado de haber blanqueado cerca de 300 millones de euros al año. Según Anticorrupción, el entonces inspector recibió un billete de primera clase para volver de China y entradas para el Santiago Bernabéu.
Negó las acusaciones
En mayo de 2014, cuando Gómez Gordo declaró como imputado ante el juez Ismael Moreno, que sustituyó temporalmente a Andreu, negó todas las acusaciones y aseguró que sólo mantenía relación con uno de los hombres de confianza de Ping, Yongping Wu Liu, alias ‘Miguel el calvo’, porque era una suerte de confidente.