El tribunal decidirá al inicio del juicio si la infanta Cristina sigue en el banquillo
Los magistrados permitirán a Urdangarín y al resto de los imputados ausentarse de la sala durante buena parte de la vista.

Los abogados de la infanta Cristina, Jaume Riutord y Pau Molins, a su salida de la vista.
Ya hay calendario oficial para uno de los juicios más esperados. Y hay importantes novedades, entre ellas la posibilidad de que la infanta Cristina, acusada de cooperar en los dos delitos fiscales de su marido, sólo se siente en el banquillo unas pocas horas, si acaso un par de días. La Audiencia Provincial de Palma hará un parón después de las primeras sesiones del juicio del caso Nóos, reservadas a las llamadas cuestiones previas, para decidir si, tal y como reclama su defensa, se le aplica o no la doctrina Botín.
El tribunal que presidirá el magistrado Juan Pedro Yllanes, y que ayer se reunió con todas las partes personadas en la causa para cerrar el complicado calendario de la vista oral, avisó de que decidirá antes de que el 9 de febrero empiecen los interrogatorios de los 18 acusados si permite que sólo Manos Limpias, la única que acusa a la hermana del rey, pueda seguir adelante en solitario con sus acusaciones, ya que tampoco la Fiscalía ve delito alguno en el hecho de que Cristina de Borbón fuera la coopropietaria de Aizoon, la sociedad con la que el ex duque de Palma defraudó más de 337.138 euros a Hacienda en 2007 y 2008.
Los abogados de la infanta, Jaume Riutord y Pau Molins, a la salida de esta vista preparatoria, insistieron en mostrarse seguros de que el tribunal sacará de inmediato a su cliente de la causa.
La otra gran novedad comunicada ayer a las partes por la Sección Primera es que eximirá a los imputados de estar presentes durante todo el juicio. Es una decisión poco común en los tribunales españoles peninsulares, aunque sí en los de las islas, por la dificultad en la comunicación. O sea, Urdagarín y el resto de encausados sólo se sentarán en el banquillo menos de una tercera parte del tiempo y se ahorrarán buena parte de los paseíllos en el polígono industrial de las afueras de Palma donde tendrá lugar este larguísimo juicio.
Y es que la vista oral, de acuerdo al calendario cerrado ayer, se repartirá en diferentes tandas durante casi seis meses. El juicio, tal y como estaba previsto, arrancará el 11 de enero y se extenderá hasta el 30 de junio. Comenzará con las cuestiones previas, habitualmente un tedioso trámite que esta vez, por el tema de la infanta, no lo será.
El mes de febrero se espera movido. En doce días el tribunal espera interrogar a los 18 imputados en sesiones de mañana. Marzo y abril serán una maratón. En 24 días la Sección Primera se ha marcado el reto de escuchar a los 362 testigos propuestos por las partes, fundamentalmente por la Fiscalía Anticorrupción. O sea, una media de 15 testigos diarios.
Mayo y junio quedan reservados, en principio, para las declaraciones de los peritos, la prueba testifical, los informes finales y la última palabra de los encausados
Fuentes del tribunal ya anunciaron que la sentencia llevará tiempo y que tardará meses tras el final del juicio. La ponente del fallo, Samatha Romero, tiene intención de tomárselo con calma, ya que la resolución se espera muy extensa. Las previsiones más optimistas de la Audiencia Provincial apuntan a que no antes del principio del otoño se conocerán las penas al cuñado y, eventualmente, la hermana de Felipe VI.