Neus Munté se descarta como candidata alternativa a la presidencia

La vicepresidenta de la Generalitat en funciones, Neus Munté.
La vicepresidenta de la Generalitat, Neus Munté, se descartó ayer como candidata a presidir el futuro Ejecutivo autonómico. La CUP no quiere apoyar a Artur Mas y por esta razón la propia formación anticapitalista puso sobre la mesa el nombre de Munté, como figura de consenso, que asegurase la investidura.
En cambio, Munté quiso ser contundente y señaló que el único candidato posible es Mas. «Pido que no se juegue con mi nombre, estoy al 100% con el presidente de la Generalitat, como todo el Ejecutivo, no se trata sólo de Junts pel Sí y el Gobierno catalán, muchas personas se han sumado al proceso porque al frente está Artur Mas», afirmó la vicepresidenta, que de un plumazo trasladó toda la presión a la CUP. La izquierda radical trata de conseguir la cuadratura del círculo, que consiste en no votar a Mas, pero sí respaldar a Convergència, de ahí la idea de proponer a la número dos del Ejecutivo catalán como solución al problema de la investidura.
Mover ficha
Tras el portazo de Munté, la formación asamblearia deberá mover ficha tras la votación. Si decide rechazar a Mas, como viene asegurando en múltiples ocasiones desde la campaña electoral y como reiteró hoy, deberá proponer un nuevo plan B, aunque desde Junts pel Sí cada día que pasa les insistan en que el único candidato posible es Artur Mas.
«Junts pel Sí tiene una única candidatura, no varias, las candidaturas no se improvisan, no se inventan y menos se imponen», señaló Munté, que pidió «madurez» a la formación anticapitalista.
Esta madurez pasaría por tragarse los sapos y votar a Mas, pero las bases del partido asambleario son claras en este sentido y un voto favorable al dirigente convergente abriría una crisis muy profunda en la formación, que está por ver si sus dirigentes están dispuestos a afrontar.
De entrada, ayer vieron elementos positivos en el discurso de investidura del líder nacionalista, aunque es cierto que criticaron que no tocara el espinoso asunto de la corrupción.