El PP ganaría el 20-D, pero tendría que pactar con Ciudadanos para gobernar
Los populares obtendrán, según el CIS, un cómodo triunfo con entre 120 y 128 escaños.

Pegada de carteles del PP en Madrid
El CIS dio el banderazo de salida de la campaña para las elecciones del 20 de diciembre con un sondeo que trajo sonrisas y lágrimas. El PP obtendrá, según ese estudio, entre 120 y 128 diputados, el PSOE caerá hasta los 77 u 89, Ciudadanos se consolidará con una horquilla de 63-66 diputados y Podemos reunirá en solitario y en coaliciones 45 o 49. Pero no está dicha la última palabra, el 41,6% aún no ha decidido a qué partido va a votar. Con esa bolsa de indecisos todo puede cambiar en 15 días, al menos a ese clavo se aferran los socialistas y Podemos.
Mariano Rajoy ha obtenido, de acuerdo al sondeo, lo que buscaba, una amplia ventaja con la segunda fuerza que haga inviable un pacto de perdedores para desalojarle de la Moncloa. En términos matemáticos es posible sellar ese acuerdo porque la suma de diputados de PSOE y Ciudadanos supera, según el CIS, al PP, incluso la de socialistas y Podemos podría rebasar a los populares, pero en términos políticos es poco factible. El PP ganará las elecciones del 20-D con mucha más comodidad que la que habían sugerido otras encuestas, pero se llevará también un batacazo muy notable. Los populares van a perder entre 58 y 66 diputados respecto a 2011, según el CIS. Equiparable al que también se pegó el PSOE hace cuatro años, pero lejos del desplome histórico de la UCD en 1982, que pasó de 168 escaños a 11.
Sonrisas
Pero como las penas con pan son menos, en la Moncloa y en la calle Génova de Madrid todo eran sonrisas. Tienen el triunfo en el bolsillo, aunque sea con porcentajes de voto más propios de Alianza Popular. Su intención de voto es, según la encuesta, del 28,6%, 16 puntos menos que hace cuatro años, pero está estabilizado. En el último mes, apenas ha caído medio punto.
Todo lo contrario que el PSOE, que entre octubre y noviembre ha perdido cuatro puntos y medio en intención de voto y cae a su nivel más bajo en los últimos 38 años. Apenas uno de cada cinco ciudadanos va a votar a los socialistas. No solo tiene casi imposible ganar las elecciones sino que peligra su segundo puesto porque el ascenso del partido de Albert Rivera es firme y constante, y en quince días puede superarles. Ciudadanos ha ganado en el último mes más de cuatro puntos y nada indica en el sondeo que la tendencia se vaya a interrumpir. Al revés que el PSOE, cuya trayectoria a la baja parece difícil de revertir.
El cuarto en liza, Podemos, no se recupera aunque sus dirigentes se desgañitan para propalar la idea de la remontada. Ha perdido casi dos puntos en un mes y sus 45 o 49 escaños no son todos suyos. Los de Pablo Iglesias en solitario sumarán entre 23 y 25 diputados, a los que se añaden los 22 o 24 que obtendría en distintas coaliciones en Galicia, Cataluña y Comunidad Valenciana, aunque no todos serán suyos, ni siquiera la mayoría porque en los tres casos es socio minoritario.
Izquierda Unida, según el CIS, se convierte en fuerza residual con tres o cuatro diputados, mientras UPyD desaparece. El nacionalismo, sobre todo el vasco, se defiende del tsunami de los emergentes. El PNV alcanzaría los cinco diputados y la izquierda abertzale de Bildu seis o siete. En Cataluña, Esquerra sumaría siete y Convergència, nueve, pero retrocederían posiciones respecto a 2011, cuando CiU cosechó 16 diputados y los republicanos, tres. El Bloque Nacionalista Galego desaparecería.