JESÚS CUEVAS ARIAS CAndidato al congreso de vox
“Acabar con la corrupción es imposible, pero se puede reducir”
Se define como una persona “sociable, religiosa y practicante”. Padre de dos hijas, jugueteó en su Armellada natal con la idea de hacerse seminarista. Hoy es funcionario, se relaja escuchando a Pink Floyd y Dire Straits, y será la cara de Vox al Congreso. Contrario al aborto, el matrimonio gay y el comunismo, quiere una economía liberal, bajar impuestos y un Estado fuerte. “Sé que no voy a entrar, pero alguien tiene que defender los valores perdidos”.
Sencillo y educado, a este funcionario de 51 años le apasiona la historia y dar largos paseos a la orilla del Bernesga. Todo su discurso está imbuido de profundas creencias religiosas, hasta tal punto, que su libro de cabecera es Imitación de la vida de Cristo , del agustino Tomás de Kempis. Por eso para él cobra especial importancia “la defensa de la vida”, que Vox manifiesta a través de una férrea oposición al aborto.
Sabe que el partido al que representa obtuvo la escueta cifra de 1.800 votos en la provincia los pasados comicios y que, seguramente, no resultará elegido, pero se enroló en la aventura política para “defender unos valores” que cree “perdidos”, como la “libertad individual y el sacrificio”. ¿Cómo recuperarlos? A través de una reforma educativa que base la enseñanza “en el estudio y volver a un mínimo de exigencia que le haga pensar al niño que las cosas en la vida no son fáciles y requieren un esfuerzo”, indica. Vox no se decanta por educación pública o privada, daría un cheque escolar a las familias “para que lo utilicen como deseen, y si prefieren un centro privado y religioso, ¿por qué no?”, explica. Es más, es partidario de recuperar los crucifijos en las aulas, “porque como dijo Enrique Tierno Galván, una figura como Jesús no puede molestar a nadie”.
- ¿Por qué cree que Ciudadanos y Podemos, partidos jóvenes como ustedes, han subido como la espuma y Vox no?
- Esa misma pregunta me hago yo. C’s y Podemos dicen a la gente lo que quieren oír; tienen un discurso fácil, llano, que conecta con la gente. Nosotros defendemos el derecho a la vida y una mayoría no está a favor de ello, lo cual no quiere decir que la mayoría tenga razón. No nos vamos a rendir.
Javier Cuevas admite que “nunca” pensó “en meterse en política”. Es un neófito que se sintió tentado por las ideas de Vox, llamó para ver cómo podía colaborar, y hace 15 días le propusieron que si quería ser candidato al Congreso por León. Con 78 afiliados, se plantea una campaña “humilde”, con algún mitín y uso de las redes sociales. Reconoce que ponen dinero de su propio bolsillo y que al acudir al Rastro para recoger firmas, se han encontrado que Vox “es poco conocido, algo que queremos cambiar”.
Opina que el paro es la principal preocupación de los leoneses, una cuestión que atajaría “incentivando a la empresa privada y a los emprendedores, que son quienes generan empleo”. Vox apoya una economía basada en el sistema liberal y es tajante respecto a las autonomías, razón “de nuestra ruina y división, y estado del bienestar de los políticos y sus amigos”, reza el programa. Si llegaran al poder, devolverían al Estado muchas de las competencias cedidas a las autonomías, entre ellas, “Educación, Interior, Sanidad y Justicia, porque igual que se dieron, se pueden recuperar”. También piensan que “las clases medias han sido expoliadas a base de impuestos para mantener el estado de las autonomías y de los políticos”. Para reducirlos plantean adelgazar “el tamaño de la Administración”.
- ¿Será un político corrupto?
- (Risas) Sé que el poder corrompe, ya lo decían los griegos, pero entre mis ideas no está el serlo. Acabar con la corrupción es imposible, pero se puede reducir mucho incidiendo en un cambio de mentalidad desde el colegio, al educar en valores, porque la sociedad critica mucho la corrupción, pero somos el país con más robos en supermercados... Cada uno se corrompe según la medida de sus posibilidades.
Vox pretende penar gravemente las conductas de prevaricación y engaño, al entender que “los políticos no deben estar ahí para su promoción y bienestar, sino para servir al ciudadano”. El partido se siente “engañado” por el PP porque no ha despolitizado la Justicia, como prometió, ni bajó los impuestos y permite el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo. Cuevas dice tener amigos homosexuales, pero rechaza su unión en matrimonio. Valora que, junto al paro y la corrupción, lo que más preocupa a los españoles es el terrorismo yihadista, que “no es fácil de resolver, pero que habría que hacer en su propio terreno”. Cuevas sueña con mejorar León, sobre todo, el tráfico, incentivando el transporte colectivo, y la escasez de aparcamiento, resituando los contenedores y con aceras de tamaño no tan grande como las actuales. También agilizaría los trámites administrativos de los vecinos haciendo realidad la ventanilla única, “que no funciona”.