EDUARDO FERNÁNDEZ CABEZA DE LISTA DEL PP
«Hay que reactivar la industrialización en León, no se puede renunciar al sector»
Concejal, miembro del Consejo Comarcal del Bierzo, alto cargo de la Junta, delegado de la institución autonómica en León y diputado nacional, escaño al que aspira por segunda vez, ahora como cabeza de lista del PP. Eduardo Fernández (1966) también es el jefe de filas de los populares leoneses, donde, asegura, aplica las enseñanzas que le transmitió el rugby desde ‘la melé’. «Todos en la misma dirección, todos a una».

MARCIANO
Hoy tocan las gafas rojas. Tras ellas sus ojos leen con avidez una pila de documentos perfectamente alineados en la mesa impoluta de su despacho donde el orden reina. Fuera, en la sede del PP, zafarrancho de combate con los voluntarios encargados de la propaganda electoral y los sobres para las votaciones. Los nuevos modos de hacer política, afirma, también han llegado al PP leonés. «Se han volatilizado los enfrentamientos» y lo dice para explicar por qué dos bercianos encabezan la lista al Congreso.
—En la liza por los cinco escaños de León en el Congreso el reinado del bipartidismo toca a su fin, ¿cómo se enfrentan a los comicios más abiertos de la historia reciente?
—La tasa de concentración de votos muy alta en el PP y PSOE hacia que siempre los resultados fueran un tres-dos o dos- tres. En estos momentos las encuestas, que tienen muchas dificultades para hacer algo más que adivinación, nos dicen que se puede quebrar esta tasa de concentración de voto que hace que los dos más votados estuvieran siempre por encima del 70%. Eso posibilita la entrada de un tercero o incluso un cuarto; eso es nuevo, no me parece mal, me parece interesante, atrayente. Ha cambiado esta campaña política. Y como creo que los electores jamás se equivocan, tampoco lo harán el domingo elijan lo que elijan.
—Ese quinto escaño del que habla para los emergentes, ¿será de Ciudadanos o Podemos?
—No sé en que punto se equilibrarán los votos de uno y otro. En este momento es difícil presagiar porque eso se hace sólo por la base de las sensaciones o los sentimientos, lo que uno percibe en la calle. El último recuerdo de voto inmediato que tenemos es el de las autonómicas y ahí estaba más fuerte Podemos. No creo que por mucho que exista la sensación de que Podemos baje y C’s suba mucho, se pongan por delante.
—Su partido lleva meses sembrando la política del miedo, al grito del PP o el caos, contra los nuevos partidos que reflejan un cambio social, ¿el bipartidismo sigue sin evolucionar?
—Algunos de los que ahora están ahí son gente muy vieja que llevaba muchos años, aunque las ideas parezcan muy nuevas. Han pasado del PCE o IU a Podemos y de UPyD a Ciudadanos. Nosotros, el PP, estamos plenamente adaptados. Llevo todas las semanas debatiendo con otras opciones políticas muy distintas.
—El debate del otro día entre Rajoy y Sánchez sonaba a vieja política...
—Claro, cuando el debate consiste en ver cuánto insulto para que los votos que pierda no se vayan a podemos clarifica poco. Estamos plenamente adaptados, no yo quiero meter miedo a la gente, son libres cuando votan. Llevo diciendo cuatro años que los 150.000 leoneses que nos votaron o nos voten ahora son gente libre. Me parece insultarles cuando les dicen que si votáis al PP es un voto cautivo, ¿de quién? Y, desde luego, no cautivo del miedo. Mi obligación es decirle a la gente que si se vota a Ciudadanos dicen que el IVA a subir en los productos básicos del 4 al 7%, ¿eso es meter miedo? Ellos habrán buscado los puntos más débiles de nuestros hechos o de nuestro programa. Hay que confrontar los de todos.
—En la campaña insisten en pregonar la recuperación económica, ¿pueden sacar pecho cuando la provincia cerró la legislatura con 1.435 parados más y casi 11.500 afiliados a la Seguridad Social menos?
—Aunque haya un 1% de paro creo que nadie puede sacar pecho, queda mucho por hacer. De lo que debemos sentirnos orgullosos es de haber roto una tendencia: hemos salido de los datos en negativo a los datos en positivo. Cuando un enfermo está muy grave, en la uci, no vale con darle una aspira y esperar que al día siguiente se vaya a trabajar y con los datos de empleo nos ha pasado eso. En el resto de los sectores, que no son la minería, nos encontramos con cifras en positivo. En el último interanual hay casi 2.700 leoneses que trabajan este año que no trabajaban el pasado. El PP se fue del Gobierno y en la provincia había 21.000 parados, cuando volvimos la cifra se había duplicado; son las políticas de empleo a las que no hay que volver. La primera parte de nuestra legislatura fue de pérdida de empleo, la segunda es la de la recuperación.
—Con la muerte por asfixia de la minería, con La Vasco como último ejemplo, ¿el PP leonés ha fallado a sus cuencas?
—El PP leonés hubiera querido hacer más. Desde luego que no me gusta lo que está pasando. Quiero recordar quién determina que se cierren las empresas. Porque una mentira repetida mil veces no se convierte en una verdad. Estoy muy cansado de que la gente hable del plan del cierre de la minería del PP, no es del Partido Popular. ¿O es que no se pensaba que iba a llegar ese momento? Es una decisión que se toma en diciembre de 2010 y tengo los papeles oficiales se lo envían a Miguel Ángel Moratinos, no era del PP, ¿eh?. (Lee en alto los documentos y una misiva en la que también aparece el ministro Sebastián). Bruselas no lo impone es el Gobierno español el que decide que deben cerrarse y Bruselas lo que dice es que toma nota. El PP no puede cambiar este compromiso con la Unión Europea. En campaña electoral todos dicen que apoyan la minería y lo dicen los del mismo partido (el PSOE) del señor que firmó que hay que cerrar en el 2014.
—Han tenido cuatro años para tratar de revertir la situación o al menos para minimizar las consecuencias y el fin está más cerca que nunca.
—En cuatro años de trabajo intentamos incentivar, no se puede obligar. En el 2014 se acaba la obligatoriedad de comprar carbón español y no se puede sustituir el mecanismo, es improrrogable. Y el señor que toma nota se llama Joaquín Almunia y dijo en su momento que estábamos viviendo los minutos de la prórroga de la minería. Nosotros queremos ver si es posible que las eléctricas, que ya son soberanas en la compra del carbón por decisión de la UE, lo hagan. Proponemos tres medidas concretas: ayudar con los costes ambientales a las eléctricas, con la famosa desnitrificación a la que deben hacer frente en 2016; los pagos por capacidad y ayudas para la seguridad del abastecimiento. Con estas tres patas debe hacerse una orden ministerial que debatimos desde hace semanas con Bruselas, que recuerda que se cierra todo en 2018 y que no pueden proponerse incentivos.
—¿Cómo han lidiado con las fricciones entre el PP leonés y el Gobierno Central a cuenta de la minería?
—Hemos hecho dos cosas muy mal, una explicarlo. Hemos dado la sensación de que es un problema que crea el PP y estoy dispuesto a aceptar que es un problema que el PP no ha resuelto hasta este momento, pero no lo ha creado. Le hemos pedido al Ministerio mayor celeridad en las negociaciones con Bruselas porque nos hubiera gustado que esto, que se está debatiendo en dos últimos meses, hubiera podido hacerse antes del verano o en el primer trimestre. Bruselas dice que las cifras dadas por las empresas españolas son increíbles y por tanto hemos perdido un año en pedirle a las empresas que cuenten la verdad. Ha habido empresas que dicen que en 2018 van a producir el cuádruple que el año pasado y Bruselas no se lo cree. Dice que no habla de mecanismo ni de medidas concretas, ni ayudas hasta que sepa de verdad cuál es el marco y pide que no haya engaños. Los que no nos van a dar lecciones son los que generaron el problema. Ahora dicen que están con la minería que van a ayudar, dígannos cómo en concreto. ¿Por qué me está diciendo ahora que es posible y legal lo que antes lo era?
—¿Temen de nuevo una merma de votos de castigo por la minería como en las autonómicas, que provocaron que Herrera perdiera la mayoría absoluta en las Cortes?
—Yo estoy convencido de que ese fue el resultado y la consecuencia de la política en relación con el carbón y de la mala explicación de las cosas. Tampoco nosotros contamos con un mecanismo, como tienen otros con las fuerzas sindicales, que repiten mil veces que el plan de cierre de la minería es del PP. No sé si hay mucho elemento más de presión, a nosotros más de lo que se nos ha presionado en campaña y sin campaña no se nos va a presionar. ¿Tememos perder votos? No es el tiempo verbal adecuado, nosotros hemos perdido el voto en las cuencas mineras. Se vio en las municipales y en las autonómicas y yo no creo que esa situación vaya a revertir ahora mismo. Y lo tenemos asumido, eso es lo que explica en gran parte las dificultades que tenemos para poder llegar al tercer diputado.
—León es una de las provincias más azotadas por la despoblación, ¿proponen políticas para reactivar esta tendencia o ya no tiene salvación?
—Nosotros no creemos que tenga una solución ni obligatoria ni drástica como es hacer desaparecer los ayuntamientos pequeños. Que la población no se vaya depende de los atractivos que encuentre donde vive y que reciba buenos servicios. Creemos que lo que hacen los ayuntamientos es fijar población en las zonas que tienen más dificultades. Creo que hay que hacer estudios de progresión a unos años y pienso que la demografía, con un crecimiento vegetativo negativo, tendrá un decrecimiento constante a lo largo de los próximos años y eso uno de los principales problemas a los que se tiene que enfrentar León para ver con qué actividad económica se sujetan esos pueblos. Hay quienes como Ciudadanos proponen liquidar los ayuntamientos pequeños.
—Y también el fin de las diputaciones, ¿cómo encajaría eso en una provincia como esta?
—Ciudadanos también propone que desaparezcan las diputaciones. Dicen que gasta sólo el 15% en los pueblos; eso es no tener ni idea de lo que hacen estas instituciones. No hay que confundir lo que se distribuye en Planes Provinciales con lo que la Diputación gasta en los pueblos. Eso es una medida muy sencilla, pero es irrealizable, hay que ir al territorio y decírselo a la gente con esta orografía. La forma de paliar esta situación es fijar población con actividad económica compatible con el desarrollo en el mundo rural. León ha demostrado que el sector ligado a la agricultura y, sobre todo a la agroindustria, ha resistido mejor los embates de la crisis que el sector industrial. Hay importantísimos ayuntamientos que vertebran el territorio en torno a una actividad económica: La Bañeza, Astorga, Valencia de Don Juan son ejemplos de actividad comercial y de industrias pequeñas.
—¿León está condenada sólo a ser una provincia de servicios y destino turístico?
—No renunciamos a que haya un sector industrial importante. El Bierzo ha sido un polo de dinamización industrial muy importante y tiene que seguir siéndolo. La crisis es verdad que se llevó por delante cantidad de empresas y para competir en un mercado cada vez más abierto y globalizado hay que estar preparados. Muchos de los productos industriales de León tienen como destino el mundo entero. Las empresas leonesas han ganado peso en la internacionalización. Hay que reactivar la industrialización fundamentalmente por la vía de la excelencia y la exportación.
—¿La autovía León-Valladolid seguirá durmiendo el sueño de los justos otra legislatura más?
—La León-Valladolid ha ido más lento de lo que todos pensamos. Demasiados años sin tener esa conexión que yo creo sigue siendo importante, a algunos no les gustará, pero para vertebrar también la Comunidad. Estoy segura de que en la situación que es previsible en los siguientes ejercicios presupuestarios de mayor bonanza y mayor alegría presupuestaria esa autovía va a tener el lanzamiento definitivo que no ha tenido en estos años y ni en los años anteriores, claro.
—¿Ponferrada tendrá AVE en algún momento? Me refiero más allá de las lanzaderas.
—Está incluido, porque lo hemos pedido expresamente, en el plan de infraestructuras. Algunos no quieren AVE a ningún sitio como Ciudadanos. Yo no lo puedo entender, pero sí quiero que el AVE llegue a Ponferrada y que siga hacia Lugo. Durante los dos mandatos de Gobierno socialista no se impulsó ni un solo papel en relación con el AVE a Ponferrada. Nosotros en esta legislatura hemos incluido eso en el plan de infraestructuras del transporte y seguimos apostando por eso. Mientras llega la alta velocidad debe haber una modificación, si no es de trazado, sí de las condiciones en que se encuentra la vía entre Ponferrada y Astorga. No se puede tardar de Ponferrada a León lo mismo que de León a Madrid.
—Los casos de corrupción también han salpicado al PP leonés con la Operación Púnica a la cabeza que llegó a tambalear la Diputación, ¿se han repuesto ya del golpe, qué lección aprendieron?
—A mí lecciones no me tiene que dar nadie porque soy el que se tuvo que sentar con los concejales de Cuadros y diputados provinciales para decirles que preferíamos no tener ayuntamiento o, incluso no tener la Diputación, antes de tener la sospecha de que aquí amparamos la corrupción que comete alguno. Y ante un caso muy grave, actuamos con inmediatez, en el día, con claridad. Hicimos lo que considero que teníamos que hacer. Perdimos un ayuntamiento y lo lamento profundamente, pero creo que estamos mejor así. A mí de esto no me da lecciones nadie, ni me las da quien de Podemos en Burgos lleva en sus listas condenados por abusos sexuales, ni los de Ciudadanos que la semana pasada perdieron un alcalde por prevaricación, es un tema administrativo, dijeron. No, no, los ciudadanos están cansados de que vengan algunos mirándonos desde la altura moral que les da tener pocos, porque cuando uno tiene mucha gente se le están multiplicando exponencialmente los casos y lo que hay que hacer no es decir y tú más. Lecciones de los demás no aceptamos ninguna porque eso está desgraciadamente en la naturaleza humana.